Houston, EE.UU.- El conflicto laboral de la NBA llegó a los 139 días de cierre patronal con la presentación de dos demandas de varios jugadores contra la liga, la cancelación del primer pago de los cheques salariales y de los partidos hasta el 15 de diciembre.

La bola de nieve del enfrentamiento laboral comenzó a agrandarse con la llegada a los tribunales de las primeras demandas por parte de los jugadores contra la NBA, que respondió de inmediato con el anuncio de nuevas cancelaciones de partidos hasta el próximo 15 de diciembre.

La NBA le notificó formalmente a los treinta equipos que había cancelado los partidos hasta esa fecha para acumular ya 324 encuentros perdidos, lo que supone el 26 por ciento de la primera fase de la competición.

La decisión de la NBA se dio nada más conocer que un grupo de jugadores, entre los que se encuentran Carmelo Anthony y Kevin Durant habían presentado, en dos estados diferentes, una demanda colectiva antimonopolio contra la liga para alejar el conflicto laboral de la mesa de negociaciones e introducirlo en el apartado legal.

Dos tribunales federales en Oakland (California) y en Minneapolis (Minnesota), respectivamente, han sido los elegidos para que los jugadores presenten sus demandas, en las que denuncian que el cierre patronal viola la ley antimonopolio y que la última oferta de los dueños sacaba a los jugadores del mercado competitivo al que tienen derecho.

El abogado David Boies, que representó a la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) durante su cierre patronal, y ahora se ha unido a su anterior rival Jeffrey Kessler para apoyar la causa de los jugadores de la NBA, declaró que los dueños violan las leyes antimonopolio porque no los dejan trabajar.

Pero Boies fue aun más lejos en su primera valoración del conflicto laboral que afecta a la NBA al comentar que el comisionado David Stern cometió un grave error de cálculo cuando le volvió a poner al ya disuelto sindicato una propuesta en plan de ultimátum.

"Su acción tuvo un efecto contrario al que quería conseguir, como era romper la jerarquía del sindicato, y al amenazarles que o esto que ofrecemos o nada, los jugadores admitieron que ya no había lugar para seguir con más negociaciones", valoró Boies.

El nuevo peso pesado que han conseguido los jugadores para su equipo legal alabó la gran labor que había realizado Stern con su línea dura de llevar al máximo las concesiones que sacaron de los profesionales, pero al final se "pasaron" con el ultimátum y perdieron todo.

"Los dueños no supieron medir su codicia a la hora de pedir concesiones y comprobaron que la misma, algunas veces, puede ser una cosa muy peligrosa", valoró Boies. "Ahora se enfrentan a miles de millones de dólares que tendrán que pagar por daños y perjuicios si los jugadores ganan la demanda".

Boies confiaba en que no iba a ser necesario llegar a juicio porque se podría llegar antes a un acuerdo entre las dos partes y fue el que consiguió con la NFL importantes triunfos legales, precisamente ante el tribunal federal del Minneapolis.

"No tengo ninguna duda de que los jugadores de la NBA tienen un caso mucho más completo desde el punto de vista jurídico que el que presentaron los profesionales de la NFL", subrayó Boies.

"Debemos recordar que los jugadores de la NFL se fueron de las negociaciones, ante que concluyese el proceso, en la NBA no les dieron opciones", apuntó.

Boies recordó que los dueños de la NBA dieron un ultimátum sin que el proceso de negociación colectiva estuviese agotado e incluyen en la demanda la amenaza de Stern, y agregó que no esperaba que se alargase el proceso legal demasiado dado que se debe activar el asunto para buscar una solución a las pérdidas que se enfrentan los jugadores, que son los que han puesto las demandas, y sobre todo que los aficionados están privados del deporte del baloncesto.

La NBA, a través de su portavoz oficial, Tim Frank, informó de que desconocían las reivindicaciones que hacía Boies, pero reiteró que "para nada les sorprendió la acción del sindicato porque desde el principio de las negociaciones amenazaron con lo que ahora han cumplido".

De hecho, la NBA ya ha presentado una demanda preventiva en Nueva York destinada a demostrar que el cierre patronal es legal y podría pedir que los dos casos de demanda de los jugadores en su contra sean trasladados al mismo tribunal.

El otro elemento importante fue la perdida por parte de los jugadores del primer cobro del salario de la temporada regular del 2011-12.

Según la cadena de televisión especializada CNBC, los jugadores de la NBA, al quedarse sin el primer cheque de su salario, perdieron un promedio de 220.000 dólares y con las nueva cancelaciones de partidos también se quedarán sin los que tendrían que cobrar el 30 de noviembre y 15 de diciembre