El 11 de noviembre recibió el alta hospitalaria y se trasladó a una casa en un barrio privado de las afueras de Buenos Aires, donde falleció el 25 de noviembre. 

BUENOS AIRES.- Agustina Cosachov, la psiquiatra que trató a Diego Maradona las semanas previas a su muerte el pasado noviembre, declaró este viernes ante la Justicia imputada por un presunto "homicidio simple con dolo eventual" y negó tener responsabilidad en el deceso del astro del fútbol.

Vadim Mischanchuk, abogado de Cosachov, habló en rueda de prensa desde la puerta de la Fiscalía y aseguró que su defendida mostró "el expediente dónde quedó acreditado que ella era la médica psiquiatra" y que "no tenía nada que ver con el control clínico del paciente".

"El paciente lamentablemente falleció de un tema coronario que no se vincula de ninguna manera con las cuestiones psiquiátricas que ella atendía", aseguró.

Los otros seis imputados por la Justicia argentina en la causa de la muerte del astro del fútbol son el neurocirujano Leopoldo Luque, el psicólogo Carlos Díaz, la médica que coordinaba los cuidados domiciliarios Nancy Forlini, el coordinador de los enfermeros Mariano Perroni, y los enfermeros Ricardo Omar Almirón y Dahiana Gisela Madrid.

Este delito prevé una pena de entre 8 y 25 años de cárcel.

Madrid, Almirón, Forlini, Perroni y Díaz declararon en los últimos días y solo resta Luque.

Para Mischanchuk, abogado de Cosachov, "no hay riesgo de que haya detenciones en este expediente".

En mayo se presentó el informe de una junta médica compuesta por once peritos, que evaluaron las circunstancias de la muerte del astro y concluyeron que el desempeño del equipo de salud que asistía a Maradona fue "inadecuado, deficiente y temerario", y que abandonó "a la suerte el estado de salud del paciente".

Mischanchuk sostuvo este viernes que "desde el punto de vista de la salud mental del paciente, no tenía requerimiento de una internación en una institución clínica psiquiátrica" y que "desde el punto de vista clínico no es ella (Cosachov) la indicada para determinar esos menesteres".

Familias del exfutbolista y algunos de los imputados habían señalado a Cosachov y Luque, principalmente, y a Díaz, en menor medida, como los responsables de tomar las decisiones sobre la salud de Maradona.

La autopsia al cuerpo del excapitán y exseleccionador de Argentina determinó que murió como consecuencia de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada".

También descubrieron en su corazón una "miocardiopatía dilatada".

Maradona padecía problemas de adicción al alcohol, había sido ingresado en una clínica de La Plata el 2 de noviembre de 2020 por un cuadro de anemia y deshidratación y un día después fue trasladado a un sanatorio de la localidad bonaerense de Olivos, donde fue operado por un hematoma subdural.

El 11 de noviembre recibió el alta hospitalaria y se trasladó a una casa en un barrio privado de las afueras de Buenos Aires, donde falleció el 25 de noviembre.