Desde la serie regular, Alcántara ha exhibido una calidad en la selección de los picheos ante los cuales ha ejecutado, convirtiéndose en uno de los bateadores más difíciles de pasar por la vía del ponche.

Santo Domingo.- “El Chico Maravilla”, como es apodado Sergio Alcántara ha tenido una temporada exitosa en el campeonato de béisbol invernal dominicano con los Tigres del Licey, donde se le ha visto con una mayor madurez al momento ir al plato y agotar sus turnos al bate.

Este año Alcántara tuvo su campaña de mayor participación en las Grandes Ligas, donde accionó en 89 partidos y agotó 220 turnos oficiales, una experiencia que sin dudas ha contribuido en el comportamiento mostrado por el torpedero de los azules en el torneo dominicano.

Desde la serie regular, Alcántara ha exhibido una calidad en la selección de los picheos ante los cuales ha ejecutado, convirtiéndose en uno de los bateadores más difíciles de pasar por la vía del ponche.

En esta primera etapa Sergio bateó para promedio de .290, el mejor en sus seis años de carrera en el béisbol dominicano, mostrando un claro manejo de la zona de strike, acumulando más bases por bolas (16), que ponches (12), tendencia que ha mantenido en la semifinal con los felinos.

En la etapa que antecede a la final, Alcántara ha tomado cinco bases por bolas y solo se ha ponchado en tres oportunidades, lo que ha contribuido a que amase un porcentaje de embasarse de .471 (segundo mejor en la semifinal).

Este, un factor de suma importancia, tomando en consideración que ocupa el segundo puesto en la alineación de los Tigres y dentro de su responsabilidad está llegar a las bases, lo que es fundamental para la producción de carreras.

Aunque en otros campeonatos Alcántara ha disputado 30 o más partidos en la serie regular de Lidom, en esta campaña disputó solo 19 encuentros, en los cuales, gracias a esa mayor disciplina y capacidad de seleccionar mejores picheos logró su máximo total de extrabases, con seis, distribuidos en cuatro dobles, un triple y un cuadrangular, logrando también el mejor slugging de su carrera en dicha etapa, con .420.

En una semifinal, en la que el conjunto dirigido por José Offerman ha tenido problemas para producir con el madero, un Alcántara más depurado con el bate, ha sido el punto luminoso, liderando al conjunto en carreras anotadas (6), remolcadas (4), hits (11), porcentaje de embasarse (.471), promedio de bateo (.379) y en slugging (.552).

La noche del viernes Sergio dio muestra de esa madurez que ha alcanzado, luego que disparó un cuadrangular para darle la victoria a los Tigres en la décima entrada frente al cerrador de las Águilas Cibaeñas, Neftalí Feliz, explicó como aprovechó su ventaja en el conteo para ir en busca de un picheo por el centro del plato, para conectar el batazo ganador.

“Cuando me lanzó la primera bola fuera de la zona de strike, ya sabía que en el próximo picheo tenía que venir por ahí (en la zona de strike) y ese es el conteo, que mayormente, he estado matando (atacando), cuando estoy en 1-0”, explicó el joven torpedero de los azules.

Esta descripción de Alcántara revela que, al momento de llegar al bate, ya tenían un plan, el cual adaptó a la situación y logró salir con éxito, un accionar que es parte del crecimiento como jugador y sin dudas de la experiencia y madurez que ha alcanzado en el juego.