En julio pasado, Vladimir Guerrero Jr. llegó al campamento de verano en Toronto fuera de forma. Él lo sabía. Sus compañeros también.

ESTADOS UNIDOS.- En julio pasado, Vladimir Guerrero Jr. llegó al campamento de verano en Toronto fuera de forma. Él lo sabía. Sus compañeros también.


No ha pasado mucho tiempo desde que el dominicano era el mejor prospecto del béisbol, con el potencial de ser un talento generacional. Pero la forma física siempre fue una interrogante para el jugador de 21 años cuando se hablaba de su éxito a largo plazo. Guerrero sabía que algo tenía que cambiar. Ahí es cuando empezó todo.


Desde entonces, Guerrero ha perdido 42 libras (19 Kg.) y ha transformado su cuerpo. Su forma ha sido el tema de conversación en los primeros días en Dunedin, Florida. Guerrero habló al respecto el miércoles, recordando su forma del verano pasado.



“En los últimos dos años, sabían que llegaría fuera de forma. No me preparé muy bien”, dijo Guerrero. “Sentí en ese momento que mis compañeros merecían una disculpa de mi parte. Hablé con ellos. Lo bueno es que la aceptaron. Desde entonces, han hablado conmigo y me han motivado. ¿Sabes qué? Ya eso está en el pasado. Comencemos de nuevo y preparémonos para estar listos”.


No es un número pequeño, pero la pérdida de peso no ha sido su único enfoque en el proceso y no debe serlo ahora. El peso, como el promedio de bateo o de slugging, es una pieza importante de un gran rompecabezas, pero no cuenta la historia completa. Guerrero también se ha enfocado en la flexibilidad y luego en el proceso de añadir músculo a un cuerpo más delgado.


No se trata tampoco de verse bien en el Día Inaugural. Se trata de mantener su talento a lo largo de 162 juegos y combatir la fatiga que trae consigo el calendario más complicado de todos los deportes.


En palabras propias de Vladimir y a través de los ojos de otros, éste es el comienzo de un nuevo capítulo para Guerrero.


Cuando Guerrero empezó a entrenar en la República Dominicana en el receso de temporada, una de las primeras señales fue la ropa. De pronto, la camiseta que le apretaba estaba holgada. Es importante tomar en cuenta esos detalles y decir: “Esto es progreso”. Entonces, Guerrero continuó, apoyado por sus compañeros a lo largo del camino.


La parte importante es cómo se traslade todo al terreno. Intentó resumirlo.


“Me siento más rápido”, dijo Guerrero. “Ésa es la palabra que lo describe todo. Soy más rápido en todos los aspectos de mi juego ahora, especialmente corriendo las bases me siento bien. En los roletazos. Antes sentía fatiga fildeando rodados. Ahora puedo decir que recibo 50, 60 y me siento bien”.


La defensa del dominicano ha generado interrogantes por mucho tiempo. Eso se mantiene. Guerrero dijo el miércoles todo lo correcto, expresando su disposición de jugar en la inicial o en la antesala, haciendo lo que le requiera el equipo. Comenzando su tercera temporada en las Mayores, ésa siempre ha sido su mentalidad.


Sin importar qué esquina del cuadro defienda -- será la inicial – Guerrero necesita mejorar. Uno de sus principales problemas como novato fueron sus movimientos ante los roletazos, cuando su flexibilidad y balance le impedía demostrar sus movimientos de pies y potente brazo. Eso estaba en su mente cuando hizo los cambios.


“Trabajé fuerte en mis piernas, porque quiero poder confiar en ellas”, dijo Guerrero. “Antes, no podía confiar en mis piernas. No estaban ahí. No podía levantar roletazos y claro, en el plato a veces no podía batear detrás de la bola. Ahora estamos trabajando muy fuerte en eso. Diría que la defensa es lo que más he mejorado”, Según Las Mayores.