Falleció el doctor Onésimo Guerrero, reconocido líder comunitario, abogado y defensor de los derechos de los inmigrantes dominicanos en Nueva York, cuya trayectoria dejó una profunda huella en el fortalecimiento y la visibilidad de la diáspora quisqueyana en Estados Unidos.
Trayectoria en la diáspora dominicana
Oriundo de Baní, provincia Peravia, Guerrero desempeñó un papel fundamental en la promoción de la identidad dominico-hispana a través de diversas organizaciones comunitarias, especialmente desde el Centro Cívico Cultural Dominicano, entidad desde la cual impulsó iniciativas culturales, educativas y sociales en beneficio de la comunidad.
- Como abogado, ayudó a numerosos inmigrantes a regularizar su estatus migratorio, brindando asistencia a personas de escasos recursos e incluso colaborando con gastos relacionados con trámites, alimentación y otras necesidades básicas.
La noticia de su fallecimiento fue dada a conocer este viernes, día en que también sería develado un rótulo en honor a la activista Marilu Gal en la intersección de la calle 145 y Riverside Avenue, en Manhattan.
Legado comunitario en Nueva York
Diversas figuras comunitarias han destacado el legado de Guerrero, a quien consideran uno de los grandes responsables del empoderamiento y la proyección de la comunidad dominicana en Nueva York, junto a líderes como Frank Adolfo, Rafael Agustín Estévez, Eulalio Fernández, Normandía Maldonado, Ana Monción y el doctor Sheppard, entre otros.
- Quienes le conocieron resaltan su trato afable, su compromiso con las causas comunitarias y su permanente disposición de servicio.
La comunidad dominicana en Nueva York despide así a uno de sus más influyentes promotores y defensores, cuyo trabajo contribuyó significativamente al reconocimiento y fortalecimiento de los dominicanos en la Gran Manzana.