Nairobi.– El embajador de Ecuador ante el Reino Unido, Luis Vayas Valdivieso, quien presidía el comité encargado de las negociaciones de la ONU para un tratado global sobre plásticos, renunció a principios de octubre al cargo, confirmó este jueves a EFE una fuente de la legación.

Confirmó a EFE Gabriela Espín, primera secretaria de la embajada, en un correo electrónico.

Agregó Espín, sin dar más detalles ni aclarar los motivos de la renuncia.

¿Qué más hay?

El pasado agosto, las conversaciones internacionales celebradas en la sede de la ONU en Ginebra fracasaron tras diez días de arduas negociaciones, en medio de profundas divisiones entre bloques de países con intereses y posiciones muy divergentes sobre cómo frenar la contaminación por plásticos.

“Es posible llegar a un acuerdo y vamos a llegar. Soy totalmente optimista”, declaró el diplomático a EFE a principios de septiembre, cuando llevaba casi dos años al frente del proceso negociador.

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Sin embargo, su inesperada renuncia deja el proceso en una situación aún más incierta y plantea interrogantes sobre su gobernanza.

La renuncia, adelantada el 7 de octubre por el diario británico The Guardian, fue confirmada por el propio Vayas Valdivieso, quien explicó a ese periódico que dejaba el cargo por motivos personales y profesionales y defendió su labor al frente del comité, al afirmar que el proceso “ha logrado metas muy importantes”.

Sin embargo, según el mismo medio, la decisión podría haber estado influida por presiones internas del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con sede central en Nairobi.

  • Fuentes citadas por The Guardian afirmaron que funcionarios del PNUMA, que deberían mantener su imparcialidad, celebraron una reunión encubierta la última noche de las negociaciones en agosto para persuadir a organizaciones civiles de presionar a Vayas Valdivieso para que dimitiera.

Pese a las turbulencias, varias delegaciones nacionales instaron a no detener el proceso y a continuar los esfuerzos diplomáticos con una nueva ronda de negociaciones basada en los últimos borradores presentados en Ginebra.

La contaminación por plásticos es la crisis medioambiental más grave para la que no hay ningún tratado internacional que sea una guía de obligatorio cumplimiento, como existe con el Acuerdo de París para el cambio climático o la Convención de la ONU sobre Biodiversidad para la conversación de las especies.