Cartagena de Indias (Colombia). – El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó este jueves a la contaminación del aire como una «una de las mayores amenazas a la salud y el medio ambiente de nuestro tiempo», al intervenir en la Segunda Conferencia Mundial sobre Contaminación Atmosférica y Salud en la ciudad colombiana de Cartagena.
«El simple acto de respirar es fundamental para la vida y sin embargo para muchas personas el aire que respiran es una causa de muerte», manifestó Tedros en una presentación en video enviada a la plenaria de clausura del evento, en la que también participó el presidente colombiano, Gustavo Petro.
Tras recordar que la contaminación del aire causa la muerte de alrededor de siete millones de personas en el mundo, Tedros afirmó que este problema es «un asesino silencioso» que agrava enfermedades respiratorias, cardiovasculares y otras no transmisibles.
De la misma forma, «afecta desproporcionadamente a las comunidades más vulnerables y agrava las inequidades en salud», además de impactar el desarrollo de los niños, indicó.
«Las mismas emisiones de las chimeneas y los tubos de escape que están asfixiando a nuestro planeta, están asfixiando a las personas, llenando sus pulmones de toxinas mortales», dijo, y añadió que la OMS está comprometida a ayudar a los países a limpiar su aire para enfrentar este problema que es ambiental pero fundamentalmente de salud pública.
Para llevar a cabo esta tarea se necesita el apoyo de la comunidad científica y la sociedad civil, porque «la contaminación del aire es un asunto de todos» y un desafío en el que deben trabajar sectores como el de la salud, la energía, el transporte y la agricultura, entre otros, según el director de la OMS.
En ese sentido, recordó que profesionales de la salud y de la sociedad civil de todo el mundo que representan a más de 47 millones de personas firmaron «un llamado a la acción urgente para reducir la contaminación del aire y proteger la salud humana de sus impactos».
«El mes pasado la OMS acordó un nuevo objetivo global para reducir los impactos en la salud de la contaminación del aire en un 50 %» para 2040″, un objetivo «ambicioso pero alcanzable» que, en caso de lograrse, «salvará alrededor de tres millones de vidas cada año», dijo.
En ese sentido, Tedros instó a los gobiernos y las empresas a comprometerse con ese objetivo que requiere tres líneas de acción.
«Acción financiera para invertir en políticas de aire limpio y energías sostenibles; acción técnica para traducir las directrices de la OMS y las autoridades nacionales y locales en leyes y regulaciones que reduzcan las emisiones, y acción social para proteger a las poblaciones más vulnerables en las regiones más contaminadas», explicó.
En la reunión en Cartagena, que concluye este jueves, participan autoridades y académicos de todo el mundo que han abordado durante tres días los riesgos para la salud de la contaminación atmosférica.