Santo Domingo.– Diversos grupos de izquierda reiteraron este miércoles su rechazo a la presencia de aviones militares de Estados Unidos estacionados en aeropuertos dominicanos, al denunciar que esa operación coloca al país en riesgo geopolítico y afecta la soberanía nacional.

La organización Coordinadora Popular convocó a una manifestación este miércoles a las cinco de la tarde en el Parque Independencia para exigir el retiro inmediato de las aeronaves.

Según informaciones oficiales, al menos seis aviones militares estadounidenses se encuentran en el Aeropuerto Internacional de Las Américas como parte de la denominada Operación Lanza del Sur, enfocada —según Washington— en reforzar la lucha contra el narcotráfico en el Caribe.

Narciso Isa Conde y su rechazo a la presencia militar extranjera

El dirigente de izquierda Narciso Isa Conde rechazó enérgicamente el uso de aeropuertos dominicanos para estacionar equipos militares extranjeros, al considerar que el país se estaría convirtiendo en una pieza dentro de una estrategia bélica regional.

Isa Conde aseguró que permitir aeronaves en Las Américas, San Isidro, Barahona y Cabo Rojo constituye «una violación grave» de la soberanía y que el argumento del combate al narcotráfico es «un cuento de camino».

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«Entrar al país en el ojo de una guerra es destruirlo. Esto no tiene nada que ver con narcotráfico

El dirigente advirtió que naciones «agraviadas» ya han manifestado que responderían si reciben ataques desde territorio dominicano, lo que —dijo— colocaría al país en una posición de alto riesgo.

Posturas políticas y acuerdos internacionales

El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Luis de León, también cuestionó la presencia de aviones estadounidenses en instalaciones civiles y militares del país.

Sostuvo que la decisión viola principios constitucionales al permitir que territorio dominicano pueda ser utilizado para operaciones militares extranjeras.

El presidente de la Fundación de Militares Constitucionalistas, Andrés Fortunato, adoptó una postura distinta. Reconoció que los acuerdos que permiten la presencia militar estadounidense datan de 1995, fueron refrendados en 2003 y ampliados en 2010 bajo el Acuerdo de Seguridad de la Cuenca del Caribe.

Fortunato sostuvo que la presión internacional contra el gobierno de Nicolás Maduro existe, pero insistió en que la salida debe ser diplomática.

La presión internacional contra el gobierno de Nicolás Maduro

«Ceder aeropuertos implica recibir aviones. Pero lo correcto es evitar una guerra. República Dominicana no puede exponerse a un conflicto que no conviene ni al país ni al mundo», enfatizó.»La soberanía debe respetarse y agotarse todas las vías de negociación antes de cualquier confrontación.»

    Los grupos de izquierda demandaron al gobierno mantener una postura de neutralidad y garantizar que el territorio dominicano no sea utilizado para acciones que puedan involucrar al país en conflictos internacionales.

    Hasta el momento, el Gobierno sostiene que la presencia de aviones estadounidenses responde a acuerdos de cooperación previamente establecidos con Estados Unidos, particularmente para operaciones contra el narcotráfico.