En Vivo
Logo
Ir a noticiassin.com
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

DM: Otra vez no será fácil

Si el presidente Danilo Medina está ungido con un alto nivel de popularidad aun en las postrimerías del gobierno -que es justo el período en que normalmente sobreviene el desgaste y la soledad del poder de los mandatarios- es porque trabajó sin cesar, con método, disciplina y estrategia, para que así fuese.

Que una gran mayoría sonría a la reelección y no objete la reforma constitucional para esos fines es el resultado de una programación política iniciada temprano; mantenida contra viento y marea y defendida a capa y espada.

En esa ruta, Medina se aseguró de nunca aplicar medicinas dolorosas a los males del país, sino calmantes suaves, adormecedores, anestésicos. No vaciló en deponer cualquier medida oficial que irritara al pueblo, ni escatimó el retiro de leyes del Congreso o la anulación de normativas que atentaran contra su aceptación.

Viajó cada fin de semana al interior del país con obstinación, sin reparos en cuanto a los riesgos de salud que implica el cansancio, para encuentros pueblerinos o rurales con las manos repletas de promesas cumplidas in situ, gracias  los generosos y solidarios préstamos del FEDA, una entidad que antes de su gobierno era opaca, anónima, de esas que sobran.

Se empeñó en crear un relato épico, adobado de patriotismo inmarcesible al desafiar al poder fáctico de la Barrick.  Asido a programas inofensivos que no provocan controversias (alfebetización y el 911) evitó decisiones como un ajuste fiscal y prefirió el camino del endeudamiento, desplazando la carga hacia generaciones del mañana para no hacer convulso su presente político.

Ahora Danilo Medina cosecha lo que sembró: Una aclamación popular que no ha surgido por generación espontánea. Ha sido inducida con técnicas políticas de última generación.

El gran reto en un eventual nuevo gobierno que encabece es superarse a sí mismo, variar el método para evitar hartazgo. Estará compelido –para que la nueva gestión tenga sentido- a realizar ajustes profundos, especialmente en al área fiscal, y a otras reformas estructurales aplazadas hace muchos años. Y en ese contexto la popularidad pisará tierra movediza. No será un gobierno fácil.

Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *