Después de más de dos horas sorteando a quienes las querían reducir, las dos llamas una pequeña de color negro y otra más grande de pelaje blanco fueron atrapadas con sendos lazos de vaquero al estilo del viejo oeste, uno de ellos lanzado desde una camioneta, unas imágenes que también fueron retransmitidas en directo.
Más tarde se conoció que las llamas se habían escapado de un centro de día para jubilados al que las habían llevado como animales de terapia para hacer compañía a los mayores.