SANTO DOMINGO.- En medio de la crisis y después de ella el Gobierno tiene el desafío de conseguir soluciones fiscales audaces como factor de equilibrio de las finanzas públicas.
Abelardo apenas pisó el primer peldaño del poder y ya enfrenta la prueba monumental. Un terremoto de 7,4, decenas de muertos, edificios caídos. Sin mayoría en el Congreso, sin colchón político, ya declaró el desastre nacional e instaló el puesto de mando. La presencia sin resultado se agota rápido. Si declara la emergencia, la Corte Constitucional vigilará cada decreto. Colombia no le preguntó si estaba listo. Se lo mostró.