Luego de las elecciones de mayo el presidente Luis Abinader tendrá una brillante oportunidad de dar raíz a su filosofía del cambio, pero si no hace “más de lo mismo” con reforma tributaria.
Suscribete al newsletter de Noticias SIN
Luego de las elecciones de mayo el presidente Luis Abinader tendrá una brillante oportunidad de dar raíz a su filosofía del cambio, pero si no hace “más de lo mismo” con reforma tributaria.
El próximo presidente heredará un Estado con el 91% de sus ingresos ya comprometidos. Le quedará un 8.8% para pagar la burocracia y, de paso, invertir en el país. El problema no es solo fiscal, es de credibilidad: ¿quién convence a un pueblo cansado de que apriete el cinturón un poco más? Gobernar con las sobras exige algo que no se improvisa en campaña: autoridad moral.
21 julio 2026