Santo Domingo.- La República Dominicana vive una desigualdad que ya supera la pobreza. Una desigualdad que fragmenta, que separa, que condena a millones al rezago.
El acceso limitado a educación de calidad está creando un ejército de analfabetos ilustrados, incapaces de ejercer un pensamiento crítico. A eso se suma el deterioro de los servicios públicos, un Estado con baja capacidad incluso para mantener lo poco que tenemos. Este es el mapa de riesgo que no queremos ver.
Un cuerpo social enfermo, debilitado, incapaz de sostener el peso de sus propias expectativas. De esa enfermedad brotarán nuevos virus, profetas digitales, hábiles en crear condolencias, distracciones y espejismos, capaces de manipular emociones y capitalizar las frustraciones.
Ellos podrían convertirse en los arquitectos de un neopopulismo virtual que decide el voto que tome el poder. Lo más preocupante es que la clase política y la élite gobernante parecen ciegas. No asumen la urgencia de reformar, de elevar la inversión pública, de responder a la esperanza de la gente.
Si seguimos por ese camino, el colapso político no será una sorpresa, será una consecuencia. Un relevo con advenedizos disfrazados de salvadores, pero entrenados para seducir desde la pantalla del celular.
Es tiempo de reaccionar, reformar, invertir, escuchar. No hay margen para la indecisión.
En apenas dos meses ya suman 18 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, tres veces más que en igual período de 2025, según la Fundación Vida sin Violencia. Las cifras confirman que la estrategia oficial no está dando resultados y que urge una acción integral de prevención y orientación para toda la familia.
10 marzo 2026
El Consejo Nacional de Educación aprobó la Estrategia Nacional de Educación Digital para integrar la inteligencia artificial en la enseñanza dominicana.
LEIDSA entregó incentivos de 100 mil y 65 mil pesos a los puntos de venta que vendieron los boletos ganadores.
El buque escuela Juan Sebastián de Elcano llegó a Santo Domingo como parte de su viaje mundial para apoyar la diplomacia española y formar futuros oficiales de la Armada.