SANTO DOMINGO.- Una campaña política sana, sin diatribas, comedida y racional es lo que merecemos los electores en medio de la tormenta económica en que vivimos después de haber salido de una pandemia que nos sacudió sociológica y materialmente.
Pandemia que nos sacudió sociológica y materialmente.
SANTO DOMINGO.- Una campaña política sana, sin diatribas, comedida y racional es lo que merecemos los electores en medio de la tormenta económica en que vivimos después de haber salido de una pandemia que nos sacudió sociológica y materialmente.
La crisis eléctrica en distribución cumple 60 años, pasando de gobierno en gobierno, como una papa caliente que nadie quiere sostener. Sirve para pancartas, para consignas, para señalar al de enfrente. Pero, cuando toca sentarse a diseñar una solución técnica con visión de Estado, la mesa se vacía. Es más rentable el escándalo de un apagón que la aburrida disciplina de una reforma. ¿Alguien se atreverá a soltar el discurso y agarrar la pala?
5 agosto 2026