Argentina registró en marzo pasado un superávit comercial de 2.523 millones de dólares, con un alza del 304,9 % con respecto a igual mes de 2025, de la mano de un importante incremento en las exportaciones, informaron este lunes fuentes oficiales.

El saldo positivo de marzo implicó, además, un aumento del 216 % con respecto al superávit logrado en febrero de este año, que había sido de 797 millones de dólares.

Con este resultado, Argentina logró encadenar 28 meses con superávit en la balanza comercial.

Intercambio y exportaciones

El volumen del intercambio comercial (exportaciones más importaciones) creció en marzo un 16,6 % interanual, a un total de 14.766 millones de dólares, según informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En marzo, Argentina realizó exportaciones por 8.645 millones de dólares, un 30,1 % más que el mismo mes en 2025.

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  • En tanto, las importaciones, por valor de 6.122 millones de dólares, tuvieron un alza interanual de apenas el 1,7 %.

En los primeros tres meses del año, Argentina acumuló un superávit comercial de 5.508 millones de dólares, con exportaciones por 21.853 millones e importaciones por 16.345 millones.

Argentina registró el año pasado un superávit comercial de 11.320 millones de dólares, desde un saldo positivo de 18.928 millones de dólares en 2024.

Claves del superávit

El desempeño exportador estuvo impulsado principalmente por el sector agroindustrial, que continúa siendo uno de los pilares de la economía argentina.

Productos como la soja, el maíz y sus derivados mostraron un fuerte dinamismo, favorecidos tanto por mejores condiciones climáticas como por una mayor demanda internacional. A esto se sumó el incremento en las ventas de energía, especialmente de petróleo y gas, en un contexto de mayor producción local y precios internacionales relativamente favorables.

Por su parte, el crecimiento moderado de las importaciones responde a una combinación de factores, entre ellos ciertas restricciones vigentes y una demanda interna aún contenida.

Si bien se observó un leve aumento en la compra de bienes de capital e insumos intermedios, clave para la actividad industrial, el ritmo de expansión fue considerablemente menor al de las exportaciones, lo que contribuyó a ampliar el saldo positivo de la balanza comercial.

Perspectivas y desafíos

Analistas económicos destacan que este sostenido superávit comercial representa un alivio para las cuentas externas del país, ya que permite fortalecer las reservas internacionales y mejorar la capacidad de afrontar compromisos financieros.

No obstante, advierten que, para consolidar esta tendencia en el mediano plazo, será fundamental diversificar la canasta exportadora y reducir la dependencia de productos primarios, incorporando mayor valor agregado a las exportaciones.

Asimismo, el Gobierno ha señalado que continuará implementando políticas orientadas a incentivar las ventas al exterior y promover inversiones en sectores estratégicos.

En este sentido, se espera que áreas como la minería, la economía del conocimiento y la industria energética jueguen un rol cada vez más relevante en la generación de divisas. El desafío, según coinciden expertos, será sostener el crecimiento exportador en un contexto internacional cambiante, al tiempo que se impulsa la recuperación del mercado interno.