La República Dominicana fue incluida en una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) que evaluó las acciones adoptadas por 60 socios comerciales para impedir el ingreso de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
Según el informe, el país forma parte del grupo de economías que no han aplicado de manera efectiva las disposiciones destinadas a restringir la importación de este tipo de mercancías, una situación que, a juicio de las autoridades comerciales estadounidenses, afecta las condiciones de competencia en el comercio internacional.
La investigación, iniciada el pasado 12 de marzo bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, concluyó que la falta de controles efectivos para detectar y bloquear productos elaborados bajo trabajo forzoso representa una práctica que perjudica los intereses comerciales de Estados Unidos.
En el caso dominicano, la USTR sostiene que las medidas implementadas no han garantizado el cumplimiento adecuado de las restricciones contempladas en la legislación estadounidense, específicamente las relacionadas con la importación de bienes cuya producción involucra formas de trabajo consideradas coercitivas.
La legislación estadounidense define el trabajo forzoso como cualquier labor realizada por una persona bajo amenaza de castigo o sanción y sin que exista consentimiento voluntario para desempeñarla.
Aunque el documento no identifica sectores o productos específicos relacionados con la República Dominicana, sí menciona al país dentro del grupo de naciones que mantienen vínculos comerciales preferenciales con Estados Unidos a través del acuerdo DR-CAFTA.
Como parte de las acciones derivadas de la investigación, el organismo estadounidense planteó la posibilidad de aplicar aranceles adicionales a las economías evaluadas. La propuesta contempla tasas diferenciadas, dependiendo del nivel de cumplimiento de las medidas destinadas a impedir el comercio de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
La revisión abarcó a economías de distintas regiones del mundo, incluyendo varios de los principales socios comerciales de Estados Unidos. Hasta el momento, no se ha informado sobre la adopción definitiva de las medidas propuestas ni sobre una reacción oficial de las autoridades dominicanas frente a los hallazgos del informe.