París.- El índice de precios al consumo (IPC) en Francia aumentó un 0,1 % en mayo, en tasa mensual, por los precios de la energía, tras el fuerte incremento del 1 % registrado en abril, mientras que la tasa interanual se situó en el 2,4 %; informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística (Insee).

El leve avance mensual se explica principalmente por el encarecimiento de la energía (0,6 %), impulsado por el fuerte aumento del precio del gas (10,3 %), parcialmente compensado por la caída de los productos petrolíferos (-1,9 %). A ello se suma un nuevo incremento de los precios de los alimentos (0,3 %), especialmente de los productos frescos, precisó el Insee.

Qué impulsa el IPC

En términos anuales, la inflación se aceleró dos décimas respecto a abril, debido, sobre todo, al encarecimiento de la energía, que crece un 16,6 % interanual, y al aumento de los precios de los servicios (2,1 %). Por el contrario, los alimentos moderaron su subida (1,1 %).

La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles, también repuntó hasta el 1,5 %, frente al 1,2 % del mes anterior, reflejando presiones más persistentes en la economía, según el Insee.

Subyacente y tasa europea

En términos armonizados europeos, la inflación alcanzó el 2,8 % interanual en mayo, frente al 2,5 % de abril.

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El encarecimiento energético estuvo marcado por el fuerte rebote del gas (11,3 % interanual), en línea con la evolución de los precios europeos, mientras que la caída de la electricidad se moderó ligeramente. Los productos petrolíferos, aunque siguen en niveles elevados, desaceleraron su ritmo de crecimiento.

Por su parte, los servicios registraron una aceleración notable, impulsados por el encarecimiento de las comunicaciones, especialmente la telefonía móvil, y del transporte, en particular el aéreo.

Alimentos y manufacturas

Los precios de los alimentos continuaron desacelerándose por cuarto mes consecutivo, aunque los productos frescos registraron un nuevo repunte (3,4 % interanual), especialmente en verduras. En cambio, otros productos, como carne, bebidas o cereales, moderaron sus subidas.

Los precios de los productos manufacturados descendieron un 0,6 % en tasa interanual, con caídas más acusadas en equipos tecnológicos y productos de salud. En contraste, algunos segmentos como muebles, artículos de cuidado personal o joyería registraron aumentos.

En la gran distribución, los precios de productos industriales, de higiene y alimentación retrocedieron un 0,1 % interanual, reflejando una moderación general del consumo cotidiano.