Bolivia registró una inflación de 4,82 % en el primer semestre del año, que estuvo marcado por siete semanas de protestas y bloqueos de carreteras entre mayo y junio contra el Gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en junio llegó a 2,15 %, frente al 2,13 % registrado en mayo, y se explica por la variación positiva de los precios en las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas, alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y transporte, entre otros, según un reporte del INE.

Además, la variación de los precios a 12 meses se situó en un 9,23 %, señaló el documento.

Los principales artículos que subieron de precio en junio fueron el banano, el almuerzo, la carne de res sin hueso, la carne de pollo, el tomate y los platos especiales.

En tanto que bajaron de costo los pañales desechables para bebé, el detergente para lavar ropa, el material escolar, los quesos, el champú y la lechuga, según la institución.

La entidad indicó que la inflación de junio también se debe al incremento de precios en las ciudades capitales y centros urbanos, con las mayores variaciones en la ciudad andina de Oruro (3,86 %), en siete municipios del departamento central de Cochabamba (3,65 %), en las ciudades vecinas de La Paz y El Alto (3,40 %) y en Potosí (3,08 %).

También incidieron los aumentos de precios en las ciudades de Sucre (2,57 %), Cobija (1,08 %), Trinidad (0,93 %) y Tarija (0,37 %). Al contrario, la región oriental de Santa Cruz, la más poblada y el motor económico de Bolivia, tuvo una variación negativa de 0,02 %.

Los bloqueos de carreteras se extendieron durante siete semanas y fueron liderados por la federación de campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), sumando luego el respaldo de grupos afines al exmandatario Evo Morales (2006-2019), para exigir la renuncia de Paz, quien asumió la Presidencia en noviembre de 2025.

El conflicto ocasionó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, sobre todo en el occidente y el centro del país, y dejó al menos 16 fallecidos, 13 de ellos por falta de atención médica oportuna por los bloqueos, además de pérdidas económicas por más de 3.000 millones de dólares.

Tras lograr acuerdos con sectores como la COB, Paz decretó el pasado 20 de junio el estado de excepción para levantar los bloqueos, tras lo cual la Policía y el Ejército se desplegaron en las vías para retirar los materiales acumulados para obstruir la circulación.

La proyección anual realizada por el Gobierno antes del conflicto era una inflación de 14%; después de que en 2025 la cifra llegó a un 20,4 %.