La inflación interanual de Honduras se desaceleró al 5,58 % al cierre de julio, su segundo descenso consecutivo, frente al 5,83 % registrado en junio, aunque se mantuvo por encima del rango de tolerancia oficial, fijado en el 4 % ± 1 punto porcentual, informó este lunes el Banco Central hondureño (BCH).
El resultado se produjo en un contexto internacional «más estable», que contribuyó a atenuar las presiones inflacionarias, aunque los precios de alimentos, energía, transporte y servicios de alojamiento continuaron siendo los principales factores que explican el comportamiento de la inflación en los últimos doce meses, indicó el BCH en un informe.
El sector transporte fue el que más contribuyó a la inflación interanual, con 2,06 puntos porcentuales, aunque su aporte disminuyó frente a los 2,48 puntos de junio pasado, añadió.
Le siguieron alimentos y bebidas no alcohólicas, con una contribución de 1,31 puntos porcentuales; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 0,90 puntos; y restaurantes y servicios de alojamiento, con 0,59 puntos. En conjunto, estas cuatro agrupaciones explicaron el 87,1 % de la inflación interanual.
En el caso de los alimentos, el BCH atribuyó el comportamiento a una «menor oferta nacional» de algunos productos agrícolas, derivada de pérdidas de cosechas y de condiciones climáticas adversas asociadas al fenómeno de ‘El Súper Niño’, que afectaron la productividad de los cultivos.
En términos mensuales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en julio un aumento del 0,15 %, la «más baja de los últimos seis meses», mientras que la inflación acumulada entre enero y julio alcanzó el 3,96 %, destacó el organismo hondureño.
La moderación de los precios durante julio estuvo favorecida principalmente por las reducciones en el diésel y las gasolinas regular y súper, así como en algunos productos industrializados, limón, quesos semisecos y analgésicos.
En contraste, aumentaron los precios del suministro de electricidad, el transporte en taxi colectivo y autobús interurbano, los refrescos gaseosos y el alquiler de vivienda, además de algunos alimentos perecederos, como papa, huevos, frijoles rojos y cebolla.
El BCH señaló que el 63 % de los 405 bienes y servicios que conforman la cesta del IPC aumentaron de precio en julio, mientras que el 27,1 % registró reducciones respecto al mes anterior.
El país centroamericano cerró 2025 con una inflación acumulada del 4,98 %, superior en 1,1 puntos porcentuales al 3,88 % registrado en 2024, según datos oficiales.
