Dice la ciudadanía sentirá esa reducción en dos o tres meses

SANTO DOMINGO.- El presidente de la Asociación de Suplidores de Materiales Eléctricos (Asume), Douglas Hasbún, manifestó que en los últimos meses los precios de los materiales de construcción han sufrido un incremento del 30%.

Sin embargo, confirmó que a medida en que la economía se ha ido reactivando, el costo de los fletes ha reducido hasta un 50 por ciento, lo cual se traducirá a la población en unos meses.

“Yo creo que va a tomar un tiempo para que la ciudadanía realmente sienta esta reducción de precios porque lo que se está importando al costo de hoy realmente llegará al usuario posiblemente en unos dos o tres meses”, expresó Hasbún al ser entrevistado en el programa “No se diga más”, que se difunde de lunes a viernes, por Top Latina 101.7 FM, de 12:00 a 2:00 pm.

Sostuvo que los próximos meses la reducción de los precios deberían estar entre 10 y 15 por ciento y que posiblemente se retorne a los precios pre pandemia, que oscilaban entre unos 4,500 o 5 mil dólares, los contenedores de 40 pies.

Citó la estabilidad del dólar como un elemento que les ha ayudado a poder saldar las cuentas en el exterior.

Defiende calidad de materiales

En otro orden, el presidente de Asume defendió la calidad de los materiales eléctricos que se utilizan en el país y atribuyó los constantes incendios que se producen a la mala práctica en cuanto a las instalaciones de los equipos de electricidad.

Estas declaraciones fueron externadas tras el informe dado a conocer por el Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo que establece que cerca de un 50% de los incendios son ocasionados por sobrecargas eléctricas inducidas por la mala calidad de los componentes eléctricos y las malas instalaciones.

“El Ministerio de Obras Públicas o el Ministerio de la Vivienda debe velar porque durante la construcción de una residencia, industria o lo que sea, se esté instalando adecuadamente los equipos que se aprobaron en el diseño, eso no está ocurriendo y está afectando”, sostuvo Hasbún.

Propuso que los ministerios de La Vivienda y Obras Públicas, con el apoyo de la alcaldía, puedan asignar recursos para que supervisores puedan velar por las instalaciones y cambios que se pudieran hacer en las residencias.