SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Las industrias de ron, cerveza y cigarrillos no han logrado recuperar los niveles de ventas que tenían previo a la entrada en vigencia de la última reforma tributaria de 2012, situación que las coloca ante una fuerte asimetría frente a otras actividades de la economía.

La advertencia fue hecha por las asociaciones de Productores de Ron (Adopron), de Fabricantes de Cerveza (Adoface) y de la Industria del Cigarrillo (Asocigar), a propósito de la revelación del Banco Central de que las ventas totales del país aumentaron 7.6% durante el período enero-agosto de 2014, mientras que en ese mismo lapso la economia creció 7% en términos reales.

Apuntaron que la contracción de los volúmenes de estos productos ha reducido las compras a suplidores locales de insumos como melaza, azúcar, etiquetas, tapas, huacales, cajas de cartón, cajas plegadizas y otros bienes, y ha  afectado severamente a productores de tabaco rubio del país, por lo cual se genera un impacto negativo en el encadenamiento productivo.

Las entidades, representantes de tres sectores que aportan el 11% de la recaudaciones fiscales, subrayaron que en la economía al parecer existen dos mundos productivos: uno que aumenta sus ventas sin mayores problemas y otro que sufre un rezago de sus volúmenes, agravado por la evasión fiscal y un mercado ilícito en crecimiento.

Destacaron que en el caso de las bebidas alcohólicas durante el período enero-agosto del año en curso unas 516 mil cajas de ron no declaradas implicaron una evasión fiscal de RD$750 millones.

“Estamos hablando de una industria paralela basada en la ilegalidad que ya representa el 23% de las ventas totales de ron en detrimento de la industria que asume sus compromisos tributarios y actúa sobre las base de las regulaciones vigentes”, manifestaron los gremios. Y agregaron: “El consumo no ha caído; es el mercado ilegal que ha crecido, impulsado en parte por empresas formales que venden productos a precios injustificadamente bajos porque evaden el pago de impuestos”.

Definieron como dramática la caída en 23%, 15% y 29%, respectivamente, de las ventas de ron, cerveza y cigarrillos en enero-agosto 2014 en comparación con el mismo período anterior a la última reforma tributaria del año 2012, lo cual ha impedido al Gobierno alcanzar las metas fiscales que se propuso con el selectivo específico en estos sectores.

“Mientras que desde septiembre de 2012 a igual mes de 2014 los ingresos tributarios totales aumentaron un 25.4%, las recaudaciones aportadas por consumo de ron cayeron 1.0%; por cerveza sólo crecieron 3.3% y por cigarrillo, disminuyeron 3.8%”, resaltaron.

Adopron, Adoface y Asocigar insistieron en que el repunte de actividades ilícitas, como evasión fiscal, en el caso del ron y contrabando, respecto a los cigarrillos, es un resultado directo de la alta carga tributaria de esos sectores, agravada por el incremento del selectivo específico concebido en la última reforma tributaria.

“Observemos que en 2012 el mercado ilícito de cigarrillos contaba principalmente con dos marcas; hoy, en 2014, tiene 22, pese a los esfuerzos de las autoridades destinados a controlar el contrabando”, indicaron.

Las asociaciones afirmaron que lo más inteligente sería combinar el ataque del Gobierno al mercado ilícito de alcoholes y cigarrillos con una estabilización del selectivo específico a los niveles en que se encuentra en 2014.

Los sectores precisaron que es importante enfatizar en el hecho de que el consumo de las bebidas alcohólicas y el cigarrillo no ha caído, sino que se ha desviado hacia productos que no cumplen con sus obligaciones tributarias y por ende su precio es muy por debajo que el de las industrias formales que sí pagan sus impuestos, crean empleos y promueven el desarrollo del paìs.

Recordaron que ante la evasión, en lo que respecta a la industria del ron, el contrabando, en el mercado de los cigarrillos, y las dificultades para recuperar los niveles de venta de cerveza, se pone en juego una industria que genera más de 75,000 empleos directos e indirectos y exporta US$140 millones anulamente a más de 40 países.