La clase media tiene la carga pesada por lo que las autoridades deben establecer acciones para mejorar el poder adquisitivo.

SANTO DOMINGO.- Con el objetivo de contrarrestar la inflación, el Gobierno pretende aumentar los subsidios que recibe la población dominicana a través de los programas sociales, asimismo, para continuar asumiendo parte de las alzas de los precios de los combustibles.

Esos recursos saldría de las medidas impuestas por el decreto 3-22, que limita la compra de vehículos y boletos aéreos, entre otras cosas.

El titular de la Dirección General de Presupuesto, José Rijo Presbot, reveló que por las restricciones del decreto, el Gobierno se ahorraría RD$41,000 millones, monto con el cual se cubriría el aumento para el programa Supérate, que sería de RD$9,300 millones.

Agregó que otra parte de los recursos serían destinados a frenar el alza de los combustibles, pero no especificó el monto, ya que los combustibles se evalúan cada semana.

Abinader anunció en su rendición de cuentas que a partir de la próxima semana, se ofrecerán 300,000 nuevas tarjetas del programa Supérate. Asimismo, un ajuste del subsidio Bono Gas de 228 a 470 pesos en la que se añadirán 400,000 beneficiarios. Además, se habilitarán otros 54 comedores económicos este año.

Según el economista Franklin Vásquez, CEO de Cyfras Consultores, en el contexto actual paliar los aumentos de los precios con subsidios dirigido a los pobres es válido, sin embargo, consideró que no es algo que pueda soportarse por mucho tiempo.

“El gobierno tendrá que someter, a mediados de este año, una modificación al presupuesto de 2022, en donde podría tomar parte del dinero de educación para estos subsidios y continuar disminuyendo el gasto en aquellas áreas e instituciones que no aportan nada a la población”, indicó.

Resaltó que la situación es difícil para el Gobierno, que tendrá que realizar sacrificios fiscales sin precedentes si continúa la guerra entre Rusia y Ucrania, las alzas de los precios de las importaciones y las materias primas.

Vásquez consideró que aunque los sectores de comercio favorecen las medidas anunciadas por el presidente Abinader en su rendición de cuentas para enfrentar la inflación, la clase media tiene la carga pesada por lo que las autoridades deben establecer acciones para mejorar el poder adquisitivo o de compra.

Gabriel del Río, presidente de la Central Autónoma Sindical Clasista (CASC), expresó que “el tema del poder adquisitivo es una problemática en el país”.

“Los trabajadores, la clase media, pierden cada vez más el poder de compra. Creo que las autoridades, conjuntamente con el sector privado, deben tomar algunas medidas, pero sobre todo las autoridades deben estudiar qué hacer, qué podemos hacer con el tema salarial, con el tema combustibles; el dinero cada día vale menos”, sostuvo del Río.