Seis países y representantes gubernamentales de otros cuatro, así como centrales obreras y empresarios abordaron cómo atajar el problema.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Ministros de varios países iberoamericanos se reunieron este jueves en Bogotá para buscar soluciones para reducir la informalidad laboral en la región e incrementar la financiación de los sistemas de seguridad social y prestaciones.

Actualmente en América Latina y el Caribe alrededor de 150 millones de trabajadores, es decir, la mitad de la fuerza laboral son informales, por lo que ministros de Trabajo de seis países y representantes gubernamentales de otros cuatro, así como centrales obreras y empresarios abordaron cómo atajar el problema en el 1º Foro Iberoamericano Retos de la Formalización Laboral en Iberoamérica.

"Por grupos de población, los datos apuntan a que las mujeres, las personas jóvenes, las personas afroamericanas y minorías étnicas, así como con alguna discapacidad, se encuentran más frecuentemente en la informalidad", aseguró la secretaria general de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), Gina Magnolia Riaño.

En la apertura del acto, el presidente colombiano, Gustavo Petro, ahondó en cómo el "raquitismo" del sistema económico colombiano no ha permitido desarrollar el capitalismo "como debería", lo que ha provocado una "enorme desigualdad social", de las más altas del mundo" y que el Estado se financie sobre los estratos medios y que los más ricos no paguen impuestos.

"El capitalismo colombiano es raquítico como en buena parte de América Latina; hay un raquitismo que no permite que podamos tener sistemas de seguridad tan avanzados como en otros países", aseguró el mandatario colombiano, quien insistió en que el actual sistema tributario, en lugar de disminuir la desigualdad social, como sucedió en Europa, la aumenta.

En ese sentido, también incidió en la falta de fondos para la sanidad y las pensiones, que lleva a que el Estado solo tenga un bono pensional de apenas 16 dólares para el 20 % de la población, mientras que el 60 % de los adultos mayores no reciben absolutamente nada y el 20 % restante dependen, casi en su mayoría, de fondos privados.

Lo problemas de cotizaciones a fondos privados y la poca recaudación, por tanto, del Estado fue uno de los temas centrales, ya que al final, como explicó el ministro español de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, el problema de la informalidad es un círculo vicioso.

En ese círculo, el Estado no puede proveer servicios y beneficios sociales porque el porcentaje de tributación -porque más de la mitad de la población no paga impuestos porque trabajan de forma informal y gran parte cotizan en fondos privados- a las arcas públicas es muy bajo, y al haber unos servicios públicos poco atractivos, los trabajadores tampoco ven un aliciente para pasar a la formalidad y comenzar a tributar.