Londres.- El precio del barril de Brent para entrega en septiembre bajó este jueves más de un 2 % y se situó alrededor de los 76 dólares, mientras los temores inflacionistas y de demanda de crudo contrarrestaron el riesgo alcista de la última escalada de tensiones en Oriente Medio.
El petróleo del mar del Norte, de referencia en Europa, cerró exactamente en 76,30 dólares al término de la jornada de negociación en el mercado de futuros de Londres, lo que implica un retroceso del 2,20 % —o de 1,72 dólares— con respecto al precio de liquidación del día anterior, cuando finalizó en 78,02 dólares.
Caída del Brent tras el repunte
- El Brent cedió terreno tras el importante repunte —de más de un 5 %— del miércoles por la última escalada de ataques entre EE. UU. e Irán en Oriente Medio, ya que las perspectivas inflacionarias y de desaceleración económica de grandes potencias como Estados Unidos y China reactivaron en los inversores los temores de una caída en la demanda de crudo.
- Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, dio por terminada la tregua con Irán y llevase a cabo una nueva serie de ataques contra la república islámica, en el mercado confían en que Washington y Teherán retomarán las conversaciones de paz.
En este contexto, el analista de mercado Fawad Razaqzada afirmó este jueves, en un comentario en la web de Forex.com, que los inversores se han acostumbrado a que los conflictos geopolíticos «se disipen casi tan rápido como surgen».
Sin embargo, subrayó que, pese a que Trump trató de tranquilizar a los mercados sugiriendo que Teherán seguía abierto a negociar, la prima de riesgo asociada al crudo ya ha aumentado y los operadores están alerta «a cualquier amenaza al transporte marítimo» en el estrecho de Ormuz, e inmediatamente obligaría a revaluar las expectativas de inflación.
Oriente Medio y riesgo en Ormuz
El petróleo Brent es el principal referente para fijar el precio del crudo en Europa y gran parte del mercado internacional. Su cotización responde a múltiples factores, entre ellos, la oferta y la demanda mundial, las decisiones de los países productores, la evolución de la economía global y los conflictos geopolíticos.
En las últimas semanas, la tensión entre Estados Unidos e Irán ha generado una fuerte volatilidad en los mercados petroleros. Los enfrentamientos entre ambos países aumentaron la preocupación por una posible interrupción del suministro de petróleo desde Oriente Medio, una región que concentra una parte importante de la producción mundial de crudo.
Uno de los mayores focos de atención es el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde circula cerca del 20 % del petróleo que se comercializa a nivel global. Cualquier amenaza al tránsito de buques por esta ruta suele provocar aumentos inmediatos en los precios del petróleo, debido al riesgo de desabastecimiento.
No obstante, además de las tensiones geopolíticas, los mercados también evalúan la situación económica mundial. La persistencia de la inflación, las altas tasas de interés y las señales de desaceleración en economías como Estados Unidos y China han incrementado las preocupaciones sobre una posible reducción en la demanda de petróleo, lo que ejerce presión a la baja sobre los precios.