Austin – El gobernador de Texas, Greg Abbott, dijo este miércoles que la policía estatal investigará la muerte del migrante mexicano Lorenzo Salgado tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Houston la semana pasada.
El anuncio llega en medio de llamados de transparencia por parte de legisladores, activistas y de los familiares de Salgado, y para que se realice una investigación independiente del incidente.
En declaraciones a reporteros durante un evento de campaña en Houston, Abbott indicó que los Rangers de Texas, uno de los cuerpos policiales del estado, estarán «involucrados en una investigación» sobre el incidente y trabajarán «de la mano con agentes federales para esclarecer exactamente qué ocurrió».
No queremos que nadie muera por disparos”, añadió Abbott. “Es posible hacer cumplir las leyes migratorias y frenar la inmigración irregular sin disparar contra personas”.
Texas suma pesquisa estatal al caso
En el día de ayer, el alcalde de Houston, John Whitmire, y el jefe de policía de la ciudad, Noe Díaz, extendieron una petición formal a los Rangers y al Departamento de Seguridad Pública de Texas para que la policía estatal investigara el tiroteo.
Las pesquisas del cuerpo policial se suman a la investigación que el condado de Harris ya abrió sobre el incidente, en la que, según denunció el fiscal Sean Teare, no han contado con la colaboración del Gobierno federal.
Tras el incidente, el Departamento de Seguridad Nacional informó que la Oficina del Inspector General del departamento abrió una investigación sobre la muerte de Salgado y que el FBI lideraría las pesquisas sobre la presunta «agresión» del migrante contra un agente de ICE.
Versiones enfrentadas sobre el tiroteo
Salgado, radicado en EE.UU. hace más de 30 años, murió el pasado martes en Magnolia Park, un barrio históricamente latino de Houston.
El hombre, de 52 años, se dirigía al trabajo junto con su hermano y otros dos compañeros cuando agentes de ICE interceptaron la camioneta en la que viajaban y le dispararon en el torso.
Según la versión presentada por Seguridad Nacional tras el incidente, los agentes intentaron interceptar el vehículo que conducía Salgado como parte de un operativo dirigido a detener a un migrante en situación irregular.
El Gobierno sostiene que Salgado «ignoró las instrucciones» de los agentes de ICE, chocó su camioneta contra el vehículo de los oficiales e intentó arrollar a uno de ellos, lo que llevó al agente a disparar «en defensa propia».
Sin embargo, testigos y autoridades locales han revelado información que pone en duda el relato oficial.
Los otros tres hombres que viajaban en la camioneta, actualmente recluidos en un centro de detención migratoria y, hasta ahora, los únicos testigos directos del incidente, afirmaron que Salgado no intentó arrollar a ningún agente y que el disparo que hirió al migrante entró por la ventana del lado del conductor, según han relatado sus abogados.
