Redacción Internacional. – El continente americano se consolida como el principal polo de producción petrolera del mundo, impulsado por el crecimiento de Estados Unidos, Brasil, Canadá, Guyana y Argentina, en momentos en que la crisis en Oriente Medio mantiene bajo presión la oferta global de crudo.

América supera a Oriente Medio

De acuerdo con estimaciones citadas por Bloomberg, los países americanos producen actualmente unos 39.5 millones de barriles diarios de petróleo y otros líquidos derivados, a los que se suman alrededor de 2.5 millones de barriles diarios de etanol y biodiésel.

En conjunto, el continente alcanza unos 42 millones de barriles diarios, una cifra superior a la de cualquier otra región, incluido Oriente Medio. América representa actualmente cerca del 40% de la producción mundial, aunque durante la fase más aguda de la crisis energética en Oriente Medio, en marzo, llegó a concentrar alrededor del 45%.

Estados Unidos, Brasil y Canadá impulsan el alza

El auge petrolero estadounidense ha sido determinante. La expansión de la producción de esquisto permitió a Estados Unidos pasar de unos cinco millones de barriles diarios en 2008 a cerca de 13 millones actualmente, consolidándose como el mayor productor mundial.

Brasil también registra un fuerte crecimiento. Su producción alcanzó en junio un récord de aproximadamente 4.5 millones de barriles diarios, un incremento cercano al 19% respecto al mismo mes del año anterior.

Canadá, por su parte, alcanzó en diciembre de 2025 una producción récord de 5.64 millones de barriles diarios, según datos de su regulador energético.

El crecimiento tampoco se limita a estas tres potencias. Guyana y Argentina han incrementado de manera significativa su producción, mientras Venezuela vuelve a ganar espacio en el mercado durante este año.

En total, los países del continente producen unos 1.6 millones de barriles diarios más que hace un año y 3.2 millones más que en 2024, según las estimaciones citadas.

La tendencia podría profundizarse durante los próximos años. El analista energético Javier Blas estima que Brasil y Canadá podrían producir conjuntamente más petróleo que Arabia Saudita para finales de 2027, mientras Guyana podría alcanzar niveles comparables a los de Libia.

Brasil prepara, además, una nueva expansión de su producción. Petrobras tiene previsto incorporar 11 nuevas unidades flotantes de producción, almacenamiento y descarga en el campo Búzios, uno de los principales yacimientos del presal brasileño.

La guerra entre Estados Unidos e Irán, las tensiones en torno al estrecho de Ormuz y los ataques contra infraestructura energética de Oriente Medio han aumentado la preocupación sobre la seguridad del suministro mundial y han obligado al mercado a buscar fuentes alternativas de crudo.

En ese escenario, América adquiere una importancia estratégica adicional, debido a que buena parte de su producción y sus rutas de exportación no dependen del estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de tránsito petrolero del planeta.

China ya está aprovechando este cambio. Según Semafor, el gigante asiático ha comprado durante los últimos meses cerca de la mitad de las exportaciones petroleras de Brasil y alrededor del 8 % de las de Guyana.

El escenario apunta a una transformación del mercado energético mundial: mientras Oriente Medio enfrenta una creciente incertidumbre geopolítica, América gana peso como proveedor de petróleo y atrae nuevas inversiones, lo que podría consolidar al hemisferio occidental como uno de los principales centros de producción energética durante los próximos años.