El petróleo de Texas abre con una bajada de un 0.74%, hasta 89.55 dólares el barril
El petróleo de Texas baja 0.74%, situándose en 89.55 dólares por barril, en medio de crecientes tensiones en Oriente Medio tras ataques de EE.UU. a Irán.
Nueva York. – El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) abrió este miércoles con una bajada del 0.74%, hasta 89.55 dólares el barril, mientras las tensiones en Oriente Medio siguen escalando tras la última ronda de ataques estadounidenses contra Irán.
A las 09:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, restaban 0.67 dólares respecto al cierre anterior.
Ataques de EE.UU. elevan la tensión
Al menos 11 personas murieron, incluidas cuatro en una boda, y otras 58 resultaron heridas en los ataques estadounidenses contra Irán de la pasada noche, informaron las autoridades iraníes.
Proyectiles estadounidenses alcanzaron una vivienda donde se celebraba una boda en el pueblo de Kuhestak, en la sureña provincia de Hormozgan, donde murieron cuatro personas y otras 50 resultaron heridas, informó el director provincial de la Media Luna Roja, Mojtar Salahshur, según la agencia IRNA.
Víctimas en Hormozgan tras los bombardeos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el martes que no intenta «forzar» a Irán a negociar, expresó confianza en la posición de Washington en el conflicto e instó al pueblo iraní a sublevarse contra el régimen de Teherán.
«No estoy intentando forzar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones, como informó ABC Fake News. No me podría importar menos si firman un acuerdo que, para ellos, no vale nada», escribió el mandatario republicano en Truth Social.
«Ahora me gusta mucho más nuestra posición, con un control casi total del estrecho de Ormuz y con su economía colapsando por completo. Solo están prolongando lo inevitable. ¿Cuándo se levantará y luchará el pueblo iraní?», concluyó el mensaje.
Trump endurece su mensaje sobre Irán
Las declaraciones se producen después de que Washington y Teherán reanudaran los ataques cruzados tras casi un mes sin hostilidades, y de que el Gobierno de Trump anunciara una campaña de presión económica contra la República Islámica.