La respuesta ante las revelaciones hechas por el programa El Informe con Alicia Ortega en un preciso y pormenorizado trabajo sobre los salarios, ha provocadomás irritación en la opinión pública sensata que demanda transparencia, un uso racional y comedido de los recursos públicos.

En ocasiones, las justificaciones que se

formulan ante un hecho debidamente comprobado y documentado y por demás absurdo

y fuera de toda elemental lógica o razón, lo que tienden es a agravar aún más

el desatino y poner al descubierto las desaprensivas acciones asumidas.


Eso y no otra cosa es lo que ha acontecido con el fallido esfuerzo para tratar de explicar, fuera del más elemental recurso convincente, las distorsiones salariales que prevalecieron en el Dicom mientras esa unidad de comunicación e información gubernamental, estuvo dirigida por Roberto Rodríguez Marchena en el pasado Gobierno.


La respuesta ante las revelaciones

hechas por el programa El Informe con Alicia Ortega en un preciso y

pormenorizado trabajo sobre los salarios, ha provocadomás irritación en

la opinión pública sensata que demanda transparencia, un uso racional y

comedido de los recursos públicos.


Una revisión de la nómina de empleados que manejaba Marchena, puso al descubierto puntos sorprendentes, como por ejemplo que un chofer podía llegar a ganar, o mejor dicho a recibir allí, hasta75 mil pesos mensuales, algo inaudito, ya que está muy por encima de los parámetros prevalecientes en el mercado laboral dominicano.


El oficio de chofer es muy honorable, meritorio e importante y ojalá que el reconocimiento y dignificación de su trabajo merezca y reciba una mejor retribución, tanto en la esfera pública como privada.


Sin embargo, hecha esta justa

valoración, habría que preguntar: ¿cómo un chofer puede recibir un pago de 75 mil

pesos, mientras enfermeras y médicos que laboran en los hospitales del Estado

apenas ganan entre 15 mil y 40 mil, a pesar de su esforzado y fundamental papel

de atender enfermos y salvar vidas, como han estado, incansablemente, en la

primera línea de la lucha contra el coronavirus.


Es probable que la forma alegre y

dispendiosa con que manejaban los recursos del Estado en Dicom, porque los

pagos exorbitantes no salían de su bolsillo, sino del abusado erario público,

no será ahora la misma cuando tenga que contratar para sus servicios personales

un chofer, que probablemente no será premiado con un gran sueldo.


Quizás sería conveniente que, al igual que harán en otras entidades del Estado, en el Dicom se realice una exhaustiva auditoría.