El pasado 3 de diciembre de 2025, el U.S. Department of State ratificó su advertencia de viaje «nivel 4 – No viajar» hacia Venezuela, colocando al país suramericano en la misma categoría de riesgo que naciones consideradas en guerra o con conflictos severos, como Ucrania.
La alerta advierte de amenazas graves para ciudadanos estadounidenses: detenciones arbitrarias, torturas, actos de terrorismo, secuestros, delitos violentos, disturbios civiles y una infraestructura de salud deficiente.
Además, el Departamento de Estado recomienda que sus ciudadanos y residentes permanentes que se encuentren en Venezuela abandonen el país de inmediato.
Esta medida coincide con la escalada de tensiones entre Washington y Caracas, en el contexto de un despliegue militar estadounidense reciente en el Caribe, y semanas después de que Marco Rubio descartara cualquier posibilidad de negociación con el gobierno de Nicolás Maduro.
Con esta renovación, Venezuela se suma a la lista de los destinos con mayores restricciones de viaje para estadounidenses, junto con Haití en América, y países como Afganistán, Irak, Sudán o Ucrania en otras regiones.
