El calentamiento global deja unos Alpes más verdes y con menos nieve

En los puntos más elevados, el espesor de la nieve apenas ha cambiado, pero ha disminuido en alrededor del 10 % de las regiones más bajas.

Ginebra.- Desde el espacio se aprecia un aumento significativo de la vegetación en los Alpes y una reducción de la capa de nieve “preocupante” en algunas regiones de baja montaña como consecuencia del calentamiento global, destaca un estudio de las universidades suizas de Lausana y Basilea publicado hoy.

Los investigadores examinaron la vegetación y las capas de nieve de los Alpes desde 1984 hasta 2021 a través de satélites y concluyeron que la flora alpina se encuentra bajo una “enorme presión” debido al aumento de la biomasa vegetal por encima de la línea de árboles en más del 77 % de la cadena montañosa.

“La escala del cambio es absolutamente masiva en los Alpes, la montaña está reverdeciendo a medida que la vegetación coloniza nuevos territorios, haciéndose más densa y alta. El fenómeno es más marcado alrededor de los 2.300 metros de altitud”, indicó una de las autoras del estudio, Sabine Rumpf, a la televisión suiza RTS.

«Las plantas alpinas se adaptan a condiciones difíciles, pero no son muy competitivas. A medida que cambian las condiciones ambientales, estas especies altamente especializadas pierden su ventaja y son superadas por la competencia”, añadió Rumpf.

Los expertos atribuyen este fenómeno principalmente a cambios en el régimen de precipitaciones y al alargamiento del tiempo de crecimiento de las plantas, como resultado del aumento de las temperaturas inducido por el calentamiento global.

Según subrayó el investigador de la Universidad de Basilea Antoine Guisan, quien también participó en el estudio, este “reverdecimiento” ya se había estudiado en el Ártico y ahora comienza a identificarse en las zonas de montaña.

En cuanto al espesor de la capa de nieve, los investigadores identifican un contraste entre las zonas de alta y baja montaña. En los puntos más elevados, el espesor de la nieve apenas ha cambiado, pero ha disminuido en alrededor del 10 % de las regiones más bajas.

La cifra, pese a no ser muy elevada, refleja una tendencia “preocupante”, apuntan los expertos.

“Análisis previos de datos satelitales no habían identificado tal tendencia, quizás esto se deba a una resolución insuficiente de las imágenes de satélite o a que los periodos considerados fueron demasiado cortos», comentó Guisan.