En Vivo

Se un periodista y comparte las incidencias de tú comunidad con nosotros

Whatsapp
Logo
Ir a noticiassin.com
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

El declive de la partidocracia dominicana

El declive de la partidocracia dominicana
Narciso Isa Conde

“Las dadivas, sobornos, repartos humillantes y ofertas que manipulan miserias, ignorancias y degradaciones… forman parte de los cuidados intensivos que mantienen con vida un sistema de partidos gravemente enfermo.”

Una reciente encuesta de Latino-barómetro presentó con mucha crudeza la enorme desconfianza  de la sociedad dominicana en el sistema tradicional de partidos, al extremo que solo el 14% encuestado confía en esos aparatos clientelares y/o empresas que operan la política convertida en negocio altamente lucrativo.

Igual pasa con el Congreso: solo un 14% confía en ese mercado de la corrupción.

El gobierno solo cuenta con un 20% de credibilidad y los empresarios con un 30 %.

Hablo de una firma encuestadora  que sirve al poder constituido a escala continental, pero que le haría mucho daño esconder una realidad tan desfavorable para la dictadura constitucional corrupta disfrazada de democracia que impera en este país caribeño.

Estos datos y otros parecidos -registrados en otras encuestas- son reveladores de una profunda crisis de legitimidad de las instituciones vigentes y de quienes las administran.

  • DOS PAÍSES.

En términos de la Nación existente podría afirmarse que ese es el país real, ya percibido por la mayoría de la sociedad dominicana.

Otro es el país que nos presentan cada día las grandes cadenas de comunicación, hacedores de imágenes acomodaticias, empresarios inescrupulosos, capos políticos y  jefes militares, beneficiarios de la dinámica corrupción-impunidad, explotación y sobre-explotación, abuso de poder y disfrute  de poder…

Pasa igual con lo económico-social, especialmente con el acceso a los servicios vitales y condiciones de existencia del conjunto de los seres humanos.

Dos países diametralmente distintos.

En cada ciudad o provincia una “pequeña New York” coexiste con los barrios empobrecidos.

Elites enriquecidas al vapor y una camada de nuevos súper-ricos  contrastan con un volumen impresionante de jóvenes sin empleo y sin  posibilidades de estudiar y con enormes contingentes de desempleados y subempleados, que aunque las estadísticas oficiales los saquen de la pobreza, la realidad los mete.

  • NUEVAS EVIDENCIAS DE LA DECADENCIA

Recientemente la Encuesta Mark-Penn-Staquel  nos trae estos datos referidos al actual momento pre-electoral, signado por un desbordamiento de las prácticas clientelistas:

  • La juventud entre los 18 y 24 años, en un 62%, no quiere saber de los partidos dominantes.
  • El 49% de la población electoral no está inscrita en partido y habrá que ver qué porcentaje de los inscritos los asume y los defiende.
  • Al Partido de la Liberación Dominicana-PLD (gubernamental) solo lo apoya un 27%.
  • Al Partido Revolucionario Moderno-PRM  (principal de la oposición) un 18%.
  • Al Partido Revolucionario Dominicano-PRD (aliado del PLD) y al  Partido Reformista Socialcristiano-PRSC (también de oposición) un 2%.
  • Para el 70% ahora hay más corrupción que antes y más del 70% dice que esto va por mal o muy mal camino.
  • El 27 del PLD se divide por la mitad entre dos facciones (la del ex-presidente Leonel Fernández y la del actual Presidente Danilo Medina que postuló al ministro Gonzalo Castillo..
  • El 18% del PRM se reparte en dos facciones, una parte grande para candidato Luis Abinader y una chiquita para ex-presidente Hipólito Mejía.

Los sobrecitos con dinero por millones, dadivas, sobornos, repartos humillantes, formulas y ofertas que manipulan miserias, ignorancias y degradaciones… forman parte de los cuidados intensivos que mantienen con vida un sistema de partidos gravemente enfermo y a una institucionalidad decadente.

Esas prácticas, sin embargo, reducen la participación electoral a una clientela conformada como conglomerado manipulable, alienado y necesitado en extremo de medios de vida, que sobrevive recibiendo las boronas de la corrupción. Y esa realidad ha determinado, que en las recientes elecciones primarias  realizadas el pasado domingo, el nivel de abstención en un universo de votantes de  unos 8.7 millones la abstención supere el 70%.

Pero la opinión se moldea para reemplazar la realidad y darle connotación de “fiesta de la democracia”  a un proceso viciado que reduce lo electoral a lo clientelar y la política a negocio corrompido… hasta provocar asco en una gran parte de la sociedad.

Los detentadores del poder no quieren ver que son más cada día quienes se inclinan por un cambio radical y en verdad se están jugando con candela.

  • UNAS PRIMARIAS TOTALMENTE CORROMPIDAS.

Todos los competidores aceptaron finalmente el plan pervertido de la JCE-

El comportamiento de los partidos del sistema, antes y durante las votaciones de las primarias,   da asco: compra de votos, compra de cédulas, sobornos, uso de dinero de la corrupción, narcos, romo, uso del poder y los dineros robados, del presupuesto de alcaldías, congreso y gobierno, inversiones de empresarios en el negocio electoral… LO mucho del PLD y el gobierno se ve más, pero la podredumbre es de todos y de todo el Estado y sus instituciones. Es un sistema de corrupción e impunidad que hay que echar abajo !QUE SE VAYAN TODOS! Votaciones así no sirven para nada.

CON LA JCE DE CASTAÑOS, CONTROLADA POR DANILO, NO PUEDE HABER ELECCIONES MÍNIMAMENTE CONFIABLES.

!FUERA! Y FUERA TODAS LA MAFIAS POLÍTICAS. EL DANILISMO Y EL LEONELISMO SON LA MISMA PORQUERÍA Y LA OPOSICIÓN ELECTORALISTA ES MÁS DE LO MISMO CON MENOS AGALLAS.

Haití y Ecuador son dos buenos ejemplos de lo que hay que hacer con este sistema. ¡PREPAREMONOS! No hay salida institucional, hay que ejercer la DEMOCRACIA DE CALLE.

Temas relacionados
Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *