El doctor Luis Verges explicó que cuando ya la pareja entra a "la fase del amor maduro", se produce un nivel de aceptación incondicional de la otra persona.

SANTO DOMINGO.- La madurez es el factor principal que distingue a un ser humano como la persona que es capaz de aprender de sus errores, de sus experiencias, de que puede integrar las diferentes etapas de su vida y evolucionar hacia un desarrollo cada vez más elevado, más superior, así lo define el psicólogo Luis Vergés Báez en El Anillo Familiar de El Despertador.

Agregó que la madurez emocional es la capacidad de poder educarse, no sobre la base solo académica, sino sobre la base de comprender como nos sentimos, como se gestiona y cómo se afronta de forma apropiada los distintos retos de la vida.

"En el caso de la pareja se traduce en indicadores importantes, como la saludable aceptación del otro, aprender a respetar diferencias, intereses, preferencias", expresó el doctor.

El experto en terapia familiar y de pareja consideró que “el que va delante (el más maduro) tiene que aprender un poco a dosificar el paso para no dejar demasiado atrás a la persona que por alguna razón no tiene estas conquistas… la pareja es una dinámica de balance que significa que hay que aprender a relacionarse sobre la base de comprender los ritmos de ambos y encontrarse en un punto intermedio”.

No obstante, dijo que no sería justo que el que va delante se atrase para ir al mismo ritmo del que va más lento, porque entonces la persona más inmadura "no se ve desafiada, retada a desarrollarse y a crecer".

"Si por alguna razón  pasa demasiado tiempo, la persona que tiene niveles de inmadurez muy elevados no se encuentra para nada en un punto de equilibrio con la persona madura, esa relación probablemente va a finalizar, porque se va a hacer insostenible”, puntualizó.

Agregó que esta situación puede producir  insatisfacción, frustración, enojo, frialdad afectiva,  y puede llegar incluso hasta los malos tratos.

¿Qué pasa una vez la pareja alcanza la madurez?

El doctor Luis Vergés explicó que cuando ya la pareja entra a "la fase del amor maduro", se produce un nivel de aceptación incondicional de la otra persona, así como el aumento de la tolerancia y el respeto.

“En el amor maduro no solo hay una intimidad, sino que también hay una relación de amistad, es una amistad mucho más especial”, resaltó.