SANTO DOMINGO. En Bella por Dentro y por Fuera Ellus Vanessa le habla esta semana sobre tareas vs resultados.

Explicó si la tarea u objetivo si todavía no lo has podido lograr siempre y cuando este sea tangible si no lo has logrado tiene que ver con tu enfoque.

A continuación Vanessa comparte unos recursos que le ayudan cuando falta motivación

“Hay que ponerle fecha a los sueños, también tres preguntas positivas y tres negativas. Es bueno preguntar si yo no doy un paso para construir esto”, dijo.

Cuando hablamos de sistemas de trabajo, podemos dividirnos básicamente en dos tipos de personas: los que prefieren enfocarse en los procesos y tareas, y los que priorizamos los resultados. Personalmente, considero que las tareas no son objetivos genuinos, porque para mí un objetivo marca una diferencia, transforma la realidad y se convierte en una referencia. Las tareas nada más son las acciones, que muchas veces sólo consumen tiempo y no llevan a ningún lado.


Pensar en resultados es una característica de liderazgo, quiere decir que ves las cosas claras, que puedes diferenciar lo urgente de lo importante y que sabes administrar tus recursos.


La mentalidad que se enfoca en resultados es más flexible, creativa e innovadora. Porque lo verdaderamente importante es el objetivo final y, a pesar de encontrar obstáculos en el camino, siempre está dispuesto a cambiar, adaptarse y redefinir la ruta para alcanzar esos objetivos.


El secreto es trabajar de manera más inteligente, no trabajar más. Esta manera de pensar te obliga a ver el resultado, valorar la importancia de obtenerlo y sembrar la necesidad de conseguirlo.


Esta forma de pensamiento no es común, confronta la educación que recibimos desde pequeños, en la que memorizar patrones y repetirlos de manera rigurosa es la vía para alcanzar objetivos. Yo pienso que se puede hacer de otra manera, estos son mis: