SANTO DOMINGO.- Ana Abreu de lo que me Contó Mi Abuela nos cuenta los tipos de copas básicas que hay que tener en casa.

Las copas y el resto de las piezas de una cristalería suelen indicar las bebidas que se van a consumir a lo largo de una comida -bien sea un almuerzo o una cena-. Por regla general, se suelen colocar todas las piezas al comienzo de la comida, pero hay excepciones.

Las copas "básicas" que no deben faltar en una mesa son la copa de agua, la copa de vino tinto y la copa de vino blanco. Las demás son opcionales. En función del espacio con el que contamos en la mesa, podemos decidir si ponemos unas copas u otras, o bien optamos por poner las piezas "básicas" y el resto se irán colocando a medida que se vaya sirviendo la bebida.

Copa para el agua

Es una copa de gran tamaño, ligeramente abombada que se utiliza para tomar el agua. Se puede servir el agua antes de empezar a comer. Suele ser la copa más grande de todas las que se ponen en la mesa, aunque actualmente las copas de vinos tinto rivalizan en tamaño con la copa de agua. Se puede servir una cantidad bastante abundante, casi en su totalidad, dependiendo del tamaño de la copa. Si la copa es muy grande, basta con servir un poco más de la mitad.


Es la primera copa que se coloca en la fila de copas.


Copa para el vino tinto

Es una copa de gran tamaño, la boca ligeramente más estrecha que la de agua, para retener los aromas del vino. Se sirve una cantidad moderada en función del tamaño de la copa -sobre un tercio de su capacidad 1/3-. Se coloca a la derecha de la copa de agua.


Si durante la comida no vamos a consumir vino, podemos pedir que nos retiren esa copa para contar un espacio más despejado.



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Copa para el vino blanco

Es una copa algo más estilizada que la de su hermano el vino tinto, y un poco más pequeña. Se utiliza para tomar vinos blancos o rosados que suelen requerir de una temperatura fresca. Se suele servir poca cantidad para que el trago mantenga esa frescura que necesita. Se sirve como un tercio de su capacidad, en función del tamaño de la copa. Su boca estrecha hace que se mantenga el aroma del vino.


Se colca a la derecha de la copa del vino tinto. En algunos modelos esta copa puede tener un cierto parecido con la copa de Jerez.

Copa para el champán o cava

Es una copa alta y estilizada utilizada para tomar el cava o el champán. Deja que la hilera burbujas suba de forma suave hacia la superficie. Se suele servir hasta llenar un poco más de la mitad de su capacidad, en función del tamaño de la copa y de la cantidad disponible -si vemos que no contamos con suficiente cantidad, serviremos un poco menos para que llegue para todos-.


Es una copa se puede colocar al final de la hilera del resto de las copas -copa de agua, copa de vino tinto y copa de vino blanco-, o bien fuera de la hilera, ligeramente retrasada. Si tenemos la mesa muy cargada o con espacio, es un copa que se puede colocar en el momento de servir la bebida. Si sabemos que puede haber algún tipo de brindis durante la comida, lo mejor es colocarla desde el principio