Por salvar su vida y la de la criatura en su vientre, tras ser fuertemente sacudida por el Zika y el síndrome de Guillain Barré.

Redacción.- En la Maternidad de Nuestra Señora de la Altagracia le dieron estrecho seguimiento tras estar ingresada unas dos semanas en cuidados intensivos por el síndrome. Pensaron que la perderían y que el bebé padecería de microcefalia.

Sin embargo, tres meses después, El Informe se llena de alegría y satisfacción al presentarles que contra todo pronóstico esta dramática historia tiene un final feliz.

Durante las próximas 12 semanas, Daritsa estará en observación debido a los cambios que en el tramo final del embarazo sufrió su presión, esto es para descartar cualquier posibilidad de hipertensión. Actualmente ella y Matthew se encuentran en su casa en La Romana, tras recibir el alta el sábado pasado.