La sociedad no sale del asombro ante las espeluznantes revelaciones sobre la forma en que murió David de los Santos tras una brutal golpiza supuestamente a manos de presos y ante la mirada de al menos cuatro policías del cuartel de Naco.


Una mentira tras otra han quedado en evidencia, mentiras a familiares, a la propia institución y a la sociedad, que espera que los llamados agentes del orden los proteja, en vez de sentirse atemoriza por sus acciones.


El caso de David viene a sumarse al de casi 2 mil dominicanos que han muerto a consecuencia de los desmanes de la policía en los últimos 16 años.