El robo de cables de cobre que utilizan las empresas de telecomunicaciones se ha multiplicado por 15 de un año a otro, dejando  aproximadamente 35 mil usuarios sin servicio de internet y telefonía entre 6 y 8 días, mientras que los desaprensivos se lucran con esta mercancía ilícita.


Esta maraña de cobre ilícito viene desde hace más de una década, pero una ley del año 2010 ayudó a mermar el problema.