Prisión preventiva de 18 meses dictaron para cinco de los seis acusados en el caso Coral.


Solo el mayor Raúl Girón Jiménez cumplirá prisión domiciliaria en un lugar no revelado, tras señalar a militares y policías de diferentes rangos y de todos los cuerpos castrenses, unos con una trayectoria conocida y otros de perfil bajo, como parte del entramado de corrupción.


La Operación Coral mantiene sentados en el banquillo de los acusados a un ex jefe del cuerpo de seguridad presidencial, un ex director financiero del mismo CUSEP y mantiene nadando entre corales a un ex subdirector policial y hasta el ex director y director interino del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística.


Mediante un comunicado, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas manifestó que los militares que se aparten de su juramento de cumplir y hacer cumplir la constitución y las leyes, no encontrarán cobijo en las filas militares y tendrán que responder ante la justicia.


De su lado, el director de la Policía dijo en el Palacio Nacional que varios agentes estaban suspendidos con relación a este presunta red de corrupción, sin ofrecer mayores detalles.