En veremos han quedado decenas de planteles escolares y estancias infantiles contratadas pero no iniciadas entre 2012 y 2019 por un monto que sobrepasa los 2,600 millones de pesos.


El Informe tiene en su poder una relación del Ministerio de Educación, que incluye todos los contratos de dichos planteles, por los cuales pagaron a contratistas 452 millones de pesos en avances para las obras.


Sin embargo, a nueve años del inicio de dicha operación, en la mayoría de los casos, el Ministerio no ubicó a los contratistas en los terrenos donde debían levantarse las edificaciones, dejando a estudiantes con la esperanza.   


El exministro Amarante Baret añadió que las escuelas en cuestión serían el 3 por ciento del total de las obras sorteadas que ascendieron 2,077.


Pero, el olvida, que aun así, los avances superan los 400 millones de pesos, que están en los bolsillos de los contratistas desde hace año sin produce ningún beneficio para el sistema educativo.