En la actualidad, no es más que un pupitre de la discordia que ya acumula cinco años de espera para el ganador y dos sentencias en los tribunales.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Fue promocionado en 2013 como un innovador concurso para crear un mueble escolar con características especiales que lo convirtieran en el pupitre dominicano.

En la actualidad, no es más que un pupitre de la discordia que ya acumula cinco años de espera para el ganador y dos sentencias en los tribunales.

Pese a los fallos a su favor, incluyendo el Tribunal Constitucional y lo que ha quedado plasmado hasta en la página de la Presidencia, un joven arquitecto aún busca le sean validados sus derechos.

Está previsto que esta semana el Ministerio de Educación tome una decisión para poner fin al conflicto que ya lleva más de cinco años.