SANTO DOMINGO, República Dominicana.- En mayo de 2013 el presidente Danilo Medina calificó de infrahumanas las condiciones del Hospital Darío Contreras y ordenó su remodelación.

Dos años después el nuevo edificio es el centro de una controversia en el que no faltan las críticas a la estructura que incluye una morgue y una cafetería apenas separadas por un pasillo, un menor número de camas y consultorios.

La ausencia de un área de internamiento pediátrico, lo que ha convertido al concurrido hospital traumatológico en una obra cuestionada, que ahora tendrá que ser readecuado para ser habilitado y ajustarse a una guía de construcción para hospitales públicos y privados, implementada recientemente por Salud Publica.