En Vivo
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

El presidente Danilo Medina y los retos mundiales

Victor Manuel Grimaldi Céspedes.

Por Víctor Manuel Grimaldi Céspedes

ROMA.- Desde que en el año 2008 la economía mundial fue afectada por el estallido de la burbuja inmobiliaria de los Estados Unidos, en todo el mundo se han perdido 200 -doscientos- millones de puestos de trabajo.

A pocos lugares no ha llegado lo que ha sido como una peste planetaria que toca a pobres y ricos, y a la gente de todas las características étnicas o culturales.

La crisis también se puede palpar en los 34 millones de seres humanos que cada año mueren porque les faltan los nutrientes que ingirieron en exceso otros 30 millones de personas que fallecen por enfermedades producto de sobrealimentación, según los estudios acreditados.

Pero también se dice que además de económica, la humanidad vive una profunda crisis social y de valores. De falta de rumbo, de paradigmas. La crisis tiene, al parecer, orígenes sistémicos, según los filósofos.

En lo referente específicamente a la actividad generadora de bienes y servicios, estamos viviendo también profundos cambios.

Por ejemplo, la profunda transformación de la actividad fabril que ha acaecido en los últimos 30 años: producir un automóvil requiere ahora la tercera parte de las horas de trabajo obrero que se necesitaban en los años del decenio 1980 para entregar aquel vehículo al mercado.

Ha mejorado progresivamente la calidad de los productos manufacturados como resultado de los avances en los conocimientos científicos y en la evolución de las técnicas, lo que ha transformado extraordinariamente la capacidad productiva de la industria.

El cambio en los procesos productivos ha contribuido también a acelerar el problema social del trabajo y el empleo en la actual crisis económica europea, mientras el mejoramiento de las condiciones de salud ha alargado la edad media de vida a los 80 años. Esto representa un aparente obstáculo para los jóvenes que deben ingresar al mercado laboral.

Se pasan los nuevos aspirantes al empleo toda su vida de niños, adolescentes y de adultez juvenil estudiando y luego no encuentran cómo cumplir con el deber de retribuirle a la Sociedad lo que aprendieron ejerciendo también un derecho digno, como el trabajo, en una sociedad democrática y abierta.

Por el otro lado, la estabilización o el decaimiento poblacional -acompañado del creciente desempleo- plantea el problema del financiamiento del sistema de la Seguridad Social. En España, destacaban sus diarios el pasado viernes, por cada tres personas empleadas hay dos que ya son pensionadas.

Me puse a comparar las cifras, y noté que aproximadamente solo lo que reciben los pensionados de España equivale al presupuesto general de todos los gastos del Gobierno dominicano en un año.

Dicho esto, observemos nuestra realidad, la dominicana, que es igual, similar o parecida a la de los pueblos antillanos o caribeños y a los centroamericanos, y en parte comparable con dos o tres segmentos poblacionales de los países de América del Sur.

Con relación a Europa, las diferencias que tenemos son tan grandes como las distancias físicas, si bien compartimos el existir en un sistema globalizado de economía mundial en el cual somos los dominicanos simples objetos, no sujetos ni protagonistas.

Cuando en nuestra querida y amada patria se habla de que debemos cambiar el “modelo” económico de desarrollo siempre hay que tomar en cuenta que nosotros, dominicanas y dominicanos, ni creamos ni inventamos modelos. O los importamos, o nos los imponen. Sólo hay que revisar nuestra historia de los últimos cien años para comprobarlo.

En la actual etapa del proceso de transformación económica mundial somos simples sobrevivientes.

Todo esto debemos entenderlo para tomar conciencia de los desafíos que tendrá que enfrentar el Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana y sus Fuerzas Aliadas que encabeza el compañero presidente Danilo Medina desde el pasado 16 de Agosto.

Qué Hacer? Se lo preguntaría a sí mismo un gran pensador, y diría que lo primero es consolidar las fuerzas que hicieron posible el triunfo del pasado 20 de mayo y prepararse para  darle la cara a lo que viene desde fuera, y así se pueda cumplir con los objetivos del programa de Gobierno. Del mismo modo se hace frente a los retos de fuerzas internas que ya se organizan pretendiendo pescar en río revuelto.

Tomar conciencia de la crisis mundial o global no significa pensar que el mundo se acaba. Las crisis son oportunidades para enfrentar y superar obstáculos al desarrollo, como lo son el desempleo estructural y el analfabetismo de sectores de bajos ingresos. Son las crisis coyunturas que al mismo tiempo permiten activar iniciativas del Gobierno y de empresarios privados para nuevos proyectos de inversiones que dinamizarán nuestra economía.

Los contactos que realizaron el Presidente Leonel Fernández y el Canciller Carlos Morales Troncoso en distintos recorridos por importantes naciones desarrolladas han contribuido en los años posteriores al 2008 a atraer hacia la República Dominicana numerosos proyectos de inversiones.

Una de las claves o explicaciones a cómo hemos podido sobrevivir en el difícil entorno internacional desde 2008 ha sido la política exterior ejecutada por el Gobierno del PLD y sus Fuerzas Aliadas en todo el mundo.

Ahora, su visión de las soluciones a nuestros problemas y nuevas iniciativas de política exterior han de garantizarle la superación de los nuevos Desafíos Mundiales al Gobierno que para el período 2012-16 dirige el presidente Danilo Medina.

Ciudad del Vaticano, Roma, 9 de Septiembre 2012.

Temas relacionados
Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *