El primer viaje literario del cantautor colombiano Fonseca

En sus primeras líneas, el autor también reivindica a sus progenitores como los pilares fundamentales en los que se apoyó para hacer su carrera musical, dado que en su casa "la música nunca fue un obstáculo".

Bogotá.- Juan Fernando Fonseca apenas tenía cinco años cuando pisó por primera vez un escenario, aunque su carrera profesional no comenzó hasta 2002, con el lanzamiento de su primer álbum. Veinte años después, el cantautor colombiano presenta su primer libro titulado ‘Canciones, Historias y 20 Años de Memorias’.

Este relato, que saca a la luz las historias ocultas tras los temas más destacados de su discografía, es el resultado de un «corto, pero muy intenso» proceso de escritura entre habitaciones de hotel y trayectos en avión, según reveló el artista en una entrevista con EFE este jueves en Bogotá.

Los sentimientos de gratitud y nostalgia, además de construir las canciones del bogotano, también atraviesan las páginas de su obra en un intento de «recordar y agradecer» a todas aquellas personas que lo han acompañado a lo largo de este «viaje», como la representante de artistas que falleció poco después de que Fonseca arrancase su andadura profesional, Patricia Téllez.

«El tema de la gratitud llegó por una invitación que me hicieron de México para participar en un álbum sobre los valores. Me dijeron que había que hacer una canción sobre la gratitud. Desde entonces se volvió para mí un tema importante y recurrente en mi música», recordó el artista, al tiempo que se definió a sí mismo como un «adicto a la nostalgia».

COLORES OSCUROS Y UN VALLENATO PARA GARCÍA MÁRQUEZ

Celoso de mostrar en público su vida privada, Fonseca admite que mientras escribía experimentó momentos en los que sentía que se le «arrugaba el corazón», al rememorar anécdotas como el día en que conoció y cantó su vallenato ‘Gratitud’ en el salón de la casa de uno de sus mayores referentes: el Premio Nobel de Literatura en 1982, Gabriel García Márquez.

Otro de los misterios que el artista resuelve entre sus páginas es la razón por la cual todos sus atuendos se reducen al color negro o, en su defecto, a tonos oscuros.

«Siempre fui muy fan de Metallica desde el colegio y tocaba con mi banda, NASH, temas del grupo. Se me quedó esa maña para tocar en vivo», relata entre risas.

En sus primeras líneas, el autor también reivindica a sus progenitores como los pilares fundamentales en los que se apoyó para hacer su carrera musical, dado que en su casa «la música nunca fue un obstáculo».

En este sentido, la madre del artista, Ana Marcela Carrera, reconoció a EFE que mientras leía la obra de su hijo no pudo evitar recordar las veces que «cuando era chiquito lo llevaba y lo traía» a las clases de canto que tomaba en la academia Las Cuatro Estaciones.

La propia residencia familiar fue el escenario en el que el cantautor hizo su primera composición. Fonseca en aquel momento tenía doce años cuando, viendo en el noticiero la crudeza de la realidad bogotana de los noventa, agarró una de las libretas que había junto al teléfono y, guitarra en mano, dio a luz a ‘La televisión’.

CINCO TRAYECTOS DE VIDA Y UNA SOLA MISIÓN

Aunque Fonseca reitera que, como buen «viajante», sus fantasmas y sueños permanecen inmóviles, su publicación se divide en cinco «trayectos» que coinciden con cada una de las etapas de vida que ha atravesado.

«Esos fantasmas los he ido exorcizando a través de mi música en frases y palabras que solamente yo entiendo», reflexiona.

El amor es otro de esos elementos no cambiantes que están muy presentes en las letras del cantante, que alcanzó la fama y su primer Latin Grammy con ‘Te mando flores’, un tema que compuso para su esposa Juliana mientras ella residía en España y él culminaba su etapa en el reality televisivo ‘La Granja.’

De cara a sus próximos lanzamientos, el artista asegura tener claro que serán «desde el corazón y siendo absolutamente sincero» con sus sentimientos y pensamientos, para cumplir con su misión de vida: poner su música «a disposición de otros» de manera que «acompañe, divierta y sane» a sus oyentes.