Boca Chica.– Desde 2011, el sargazo se ha convertido en una amenaza creciente para los países del Caribe, pero este 2025 ha marcado un punto crítico.

La cantidad de esta alga marina que ha llegado a las costas supera cualquier registro anterior, afectando de manera directa la vida marina, el turismo, la economía local y hasta la generación eléctrica.

En zonas turísticas como Boca Chica y Juan Dolio, en República Dominicana, la situación es evidente: las playas lucen vacías, los negocios reportan pérdidas y el mal olor producto de la descomposición del alga aleja a los visitantes.

Asegura Rosanna Morillo, encargada del restaurante Olvos en Juan Dolio.

Aunque dice que su clientela sigue buscando la comida del lugar, reconoce que las ventas han bajado y que el panorama en la playa es desalentador.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

Pablo Rosendo, propietario del negocio El Chévere en Boca Chica, dice tener 30 años en dicha actividad, en la que asegura nunca había visto nada parecido.

Lucy Gómez, dueña del restaurante Las Gemelas, también lamenta la situación:

Un problema regional

Lo que ocurre en República Dominicana no es un caso aislado. El sargazo afecta severamente a países como México, Cuba, Puerto Rico, Jamaica y también a zonas costeras de Estados Unidos como Florida.

Según datos de la Universidad del Sur de Florida, en 2025 la cantidad de sargazo en el Atlántico y el Caribe superó las 40 millones de toneladas, un récord histórico.

El fenómeno ha llegado a impactar incluso a infraestructuras críticas:

La planta eléctrica AES Andrés, en Boca Chica, con una capacidad de 319 megavatios, fue afectada por acumulación de sargazo en sus sistemas de captación de agua.

  • Días después, la planta Punta Catalina Uno también tuvo que salir de operación por la misma causa.

¿Qué está haciendo el país?

A nivel nacional, el gobierno ha tomado medidas, aunque el problema sigue desbordando las capacidades. En 2023, se creó el Gabinete de Lucha contra el Sargazo mediante el decreto 379-23, el cual reúne a representantes del sector público y privado, incluyendo al Ministerio de Turismo, Medio Ambiente, Agricultura, Economía, la Armada y ASONAHORES.

Además, el presidente Luis Abinader llevó el tema a la Asamblea General de la ONU esta semana.

¿Qué se está investigando?

Una de las salidas más concretas hasta el momento ha sido el uso de redes anti-sargazo.

Explica Juan Bancalari, presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo, ASONAHORES. Sin embargo, advierte que si los hoteles vecinos no colocan redes, el sargazo se cuela por los laterales. “Se requiere una solución integral, pública y privada”, insiste.

Además, se están desarrollando investigaciones para darle un uso productivo al sargazo. La Universidad Apec, junto al Grupo Punta Cana, trabaja en un proyecto de generación de biogás a partir del sargazo y desechos orgánicos.

El director de Investigaciones de UNAPEC explica que entre 45 y 55% de sargazo mezclado con residuos permite producir biogás. Están en una segunda etapa. No solo es el sargazo, son también desechos orgánicos.

El Gobierno ha destinado importantes recursos para estas investigaciones:

Propuestas a modo de solución

  1. En febrero, el Ministerio de Turismo entregó 1 millón de dólares a la Red Interuniversitaria para el manejo del sargazo.

    El Ministerio de Educación Superior destinó RD$ 68.8 millones en 2024 y RD$ 85 millones más en febrero de este año, para apoyar proyectos similares en universidades como INTEC, UNPHU, UFHEC, UNISA, la UASD, entre otras.

Un llamado global

El sargazo ya no es solo un problema estacional, sino una amenaza ecológica y económica que trasciende fronteras.

Su origen se vincula a múltiples factores: el cambio climático, el aumento de temperatura de los océanos, y el uso intensivo de fertilizantes que llegan al mar desde países como Brasil.

Enfrentarlo requiere una cooperación internacional sin precedentes. Porque sin la ayuda de los países desarrollados y sin una acción coordinada a nivel regional, el Caribe seguirá ahogándose en sargazo.