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El Viejo Sultán

Ray-Ortega-Nueva
Un cordial saludo a todos mis queridos lectores.

Decía el Apóstol de la libertad cubana: “Tiene el leopardo un abrigo en su monte seco y pardo, yo tengo más que el leopardo porque tengo un buen amigo”.

Tener un buen amigo es el que es firme, contante en sus afectos, te quiere, da su vida por ti, tus ideas y cumple sus compromisos hacia ti. También se aplica a un animal domestico que muestra apego y sumisión a su dueño.

En mi país se decía: “El tener un buen amigo, es mejor que tener un central azucarero”

Quiero contarles un cuento que lleva por título: El viejo Sultán” y dice así: “Un campesino tenía un perro fiel llamado Sultán, que por haberse vuelto viejo y haber perdido todos los dientes, ya nada podía atrapar con fuerza. Un día que el campesino estaba con su mujer delante de la puerta de su casa, dijo: Al viejo Sultán lo mataré de un tiro mañana; ya no sirve para nada. La mujer, que sentía compasión por el pobre animal, respondió. Puesto que nos ha servido honradamente bien podríamos mantenerlo por caridad. Que va exclamo el hombre. ¿Estás loca? Ya no tiene ni un solo diente en la boca y no hay ladrón que le tema; es hora que desaparezca. Y si bien es cierto que nos ha servido, no menos cierto es que por ello le hemos dado una buena comida.

El pobre perro, que tendido al sol no lejos de allí, había oído todo esto, se entristeció al saber que el próximo día debía ser para el último. Pero tenía un amigo, el lobo, y por la noche fue a verlo en el bosque y se quejó del destino que le aguardaba. Animo, compañero dijo el lobo, yo te sacaré del apuro. Ya he pensado en algo. Mañana, muy temprano, tu amo y su mujer van a cortar el heno y llevan consigo a su pequeño hijo, porque nadie queda en casa para cuidarlo. Mientras trabajan, suelen dejar al niño a la sombra de un árbol: echándote tú a su lado, como para cuidarlo. Entonces yo vendré desde el bosque y robaré al niño; y tú por tú parte deberás saltar prestamente detrás de mí, como para obligarme a soltar la presa. Yo la dejaré caer y tú devolverás el niño a sus padres, que creerán que tú lo has rescatado y estarán demasiado agradecidos como para hacerte daño; por el contrario, te beneficiarás de su total clemencia y, en adelante, ya no dejaran que te falte nada.

Al perro le gustó el ardid, que se llevó a cabo tal y como había sido concebido. Al ver que el lobo corría con el niño a través del campo, el padre empezó a gritar, pero cuando el viejo Sultán lo trajo de nuevo se puso muy contento y, acariciándolo, le dijo: No te tocaremos ni un pelo y te mantendremos por tanto tiempo como vivas. Y dirigiéndose a su mujer agrego. Vuelve ahora mismo a casa y como él no puede masticar, prepárale al viejo Sultán una papilla. Y saca la almohada de mi lecho, pues se la regalo para su cama. En adelante, Sultán vivió tan gratamente como podía desear. Poco después, vino a visitarlo el lobo y, alegrándose de que todo hubiera salido tan bien, le dijo: Pues bien compañero, cuando se presente la ocasión y yo venga a sustraerle a tu amo uno de sus corderos bien cebados, tendrás, que hacerte el de la vista gorda.

No cuentes conmigo respondió el perro, yo me mantendré fiel a mi amo. No puedo consentir tal cosa. Pensando que no lo había dicho en serio, por la noche el lobo se acercó sigilosamente para coger al cordero. Pero el campesino, a quien el fiel Sultán le había revelado las intensiones del lobo, estaba acechándolo y lo peinó fuertemente con el rastrillo y el lobo tuvo que huir y meterse en el monte.

Igual que Sultán, actúan las personas fieles, por eso dije al comenzar: “El tener un buen amigo, es mejor que tener un central azucarero” Porque un buen amigo te es fiel en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, cuando tienes mucho dinero, y un buen puesto, como cuando no tienes nada, ni siquiera un puesto, ni que comer.

Mis queridos lectores: Hay que ser astutos como la serpiente y mansos como las palomas, ser siempre fiel al que te tiende la mano.

Termino dejándoles con el Capítulo 10 del Evangelio de San Mateo, Versículo 16 que dice: “Yo los envió como ovejas en medio de lobos; sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas”

Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.

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Comentarios

En muchísimas ocasiones los amigos son mejores que nuestra propia familia. Tenemos que ver que la familia nos la da Dios, pero los amigos nosotros los escogemos. Tener unos buenos amigos vale mucho. Jesús lo guarde siempre.
Muy cierto lo que usted dice, un amigo fiel es mas que un familiar. Yo tengo unos amigos que son mas que familiares, los quiero mucho y ellos me quieren a mi. sobre todo un amigo es quien te ayuda a caminar por esta vida y no te critica nunca, sino que te hace reflexionar. El buen Jesús le cuide siempre..

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