La coordinación de los gremios de enfermería marchó este martes hacia el Palacio Nacional para exigir al Gobierno el cumplimiento de diversos acuerdos que, según aseguran, ya habían sido pactados al igual que con los médicos.
Durante la movilización, la ruta fue desviada y las manifestantes dispersadas con gas pimienta. Sin embargo, esto no impidió que continuaran reclamando la aplicación del incentivo por tiempo en servicio y la ejecución de los cambios de asignación prometidos desde el año pasado, de los cuales afirman que aún quedan pendientes alrededor de mil casos.
Las trabajadoras de la salud señalaron que no demandan aumentos salariales, sino la reposición de los nombramientos de enfermeras auxiliares y bachilleres técnicos en enfermería que, aseguran, fueron suspendidos de manera unilateral por el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Mario Lama.
En ese mismo sentido, José Antonio, secretario de uno de los gremios, denunció: «Nos prometió el mismo trato que a los médicos, pero ni él ni el ministro Mario Lama han cumplido».
Después de casi tres horas de concentración frente al Palacio Nacional, los manifestantes fueron recibidos por representantes del Gobierno.
Allí reiteraron además la exigencia de que se reincorpore a las enfermeras que trabajaron durante la pandemia del COVID-19, quienes fueron integradas a la vacunación y a la atención hospitalaria, pero que, a diferencia de los médicos, no han sido reintegradas a sus puestos.
Las enfermeras concluyeron que sus reclamos no son de carácter salarial, sino de condiciones laborales dignas y del cumplimiento de los compromisos asumidos por las autoridades.