La cantante ha bebido una copa de champán para celebrar la victoria judicial contra su padre.

LOS ÁNGELES.- La cantante Britney Spears sigue celebrando la histórica victoria judicial que consiguió contra su padre, James Spears, que había sido el encargado de su tutela durante los últimos trece años. A lo largo de ese tiempo la artista no podía tomar ninguna clase de decisión ni tenía control sobre su vida o sus finanzas.

Tras conseguir recuperar su libertad, Britney ha comenzado a vivir muchas cosas que no pudo durante todos estos años. La cantante ha contado como su prometido, Sam Asghari, y ella salieron a cenar al restaurante "más bonito" que había visto y allí se tomó su primera copa de champán en más de una década.

Todos estos años de sobriedad forzada, en la que incluso se vio obligada a ingresar contra su voluntad en rehabilitación pese a que ni siquiera bebía, han terminado con un sorbo de celebración que ella misma ha querido compartir con sus seguidores.

Además, ha aprovechado la publicación para agradecer a su abogado, Mathew Rosengart, todo su trabajo y para agradecer a sus seguidores su apoyo. Además, ha aprovechado para anunciar que estos meses van a ser una fiesta continua: "Voy a celebrar mi libertad y el día de mi cumpleaños durante los próximos dos meses".