SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El escritor dominicano Carlos Agramonte llevó al terreno de la ficción la actividad del grupo terrorista Al Qaeda en una novela en la que miembros de esta organización planean atentar en España, con el objetivo último de convertir a ese país en una república islámica integrista.

"El regreso de Al Andalus" es el título de la obra, que narra las aventuras del agente Stan Cooper, un exmiembro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que abandona los servicios secretos españoles y se integra en el británico MI6 para investigar las actividades de la organización terrorista.

Cooper descubre que los terroristas cuentan con la colaboración de dos científicos españoles de origen árabe que han logrado fabricar potentes explosivos a partir de partículas de antimateria y se adentra en las redes de la organización para averiguar sus planes.

"Es un thriller frenético, contado minuto a minuto", explicó a Efe Agramonte, afincado en España, durante una visita a Santo Domingo, y agregó que al escribir esta novela no solo ha querido plasmar los terribles propósitos del terrorismo más radical, sino también la realidad del islamismo más moderado, representado en el libro por una tranquila familia musulmana.

"Creo que las autoridades y los españoles no saben distinguir entre una acción radical y una acción normal de carácter religioso. Lo que quiero es abrir un poco la lógica de la lectura sobre esto", dijo.

Y esto, en su opinión, no sólo ocurre entre los españoles, sino también entre el conjunto de los europeos y los estadounidenses. "Tenemos que entender el mundo árabe", apostilló.

La novela, cuya acción transcurre entre Londres, Madrid y Toledo, pretende también ser "una señal de alerta sobre la existencia de un terrorismo científico que no se ha manifestado de forma activa, pero que esta latente", comentó el escritor.

El autor, más allá de la temática, defendió un tipo de escritura muy orientada a impactar al lector. "He querido hacer una novela que emocione y que le deje cosas a la gente", dijo.

Agramonte se mostró satisfecho de este trabajo, que consideró "provocador" y defendió la originalidad del mismo, pues en su opinión, no hay otro autor latinoamericano que haya escrito un "thriller" de estas características.

La novela, de 493 páginas, editada en Estados Unidos por Palibrio, fue escrita en Madrid, donde reside desde 2009 el autor, quien decidió instalarse en esa ciudad al sentirse amenazado tras la publicación de su obra anterior, "El sacerdote inglés", que denuncia las condiciones de esclavitud de los cortadores de caña de azúcar en la República Dominicana.

En esa novela Agramonte recrea, con otro nombre, la figura de un personaje real: el sacerdote anglo-español Christopher Hartley, quien trabajó desde 1997 hasta 2006 en los bateyes dominicanos (aldeas enclavadas en las plantaciones de azúcar) de San Pedro de Macoris (este) denunciando el trato que las grandes empresas azucareras dan a los trabajadores.

Agramonte denunció en marzo de 2009 que fue víctima de un plan para asesinarle como consecuencia de la publicación de esa novela y que la obra había sido retirada de las librerías dominicanas y en abril se marchó a vivir a Madrid al sentirse intimidado.