La legendaria actriz, cuya presencia en el escenario teatral dominicano creó escuela, deja un legado en las actuales generaciones que reconocen su trayectoria tan ejemplar como aportadora

SANTO DOMINGO.- La actriz dominicana Delta Soto, mentora de varias generaciones de jóvenes teatristas, que desde hace varios años batallaba contra el cáncer, falleció de coronavirus a los 83 años.

"A nombre de la familia Villalona Soto, De La Rosa Villalona y Villalona Diclo, informo la partida de la primera actriz dominicana Delta Soto. Gloria nacional del teatro, fundadora de Nuevo Teatro y mentora de grandes artistas nacionales. Paz a su alma. Descansa en paz guerrera de luz", publicó en sus redes sociales la actriz Paula Disla.

La legendaria actriz, cuya presencia en el escenario teatral dominicano creó escuela, deja un legado en las actuales generaciones que reconocen su trayectoria tan ejemplar como aportadora.

"Paso por la gran pena -¡Qué desgracia tan grande!- de comunicar que la inmensa actriz Delta Soto se nos ha ido. Actriz, escritora, mujer y revolucionaria de muy alto nivel", expresó Yovani Cruz, viceministro de Creatividad y Participación del Ministerio de Cultura.

Delta Soto siempre confesó estar orgullosa de su vida y que de volver a nacer haría las mismas cosas y sería lo mismo: actriz, profesora teatral, productora, activista política, madre y esposa.

"Mi gran amiga Delta estaba luchando, desde hace unos años, contra el cáncer. Empero, junto a su hija Nelly Villalona lo combatía. Hace un par de días se sintió mal y la llevaron al hospital. Descubrieron que tenía Covid. Ayer, por gestiones de Nelly y Paula Disla lograron trasladarla al antiguo y supera remozado Morgan. Como sus pulmones estaban afectados, le pusieron un instrumento para respirar. Los médicos, a pesar de su delicado estado, pensaron que podía supera la prueba", dijo Cruz.

“Lucharon, pero nuestra Delta no resistió más y falleció. ¡La actriz de excepción, la llamada “Voz de la Revolución de Abril”, se nos fue de este plano de la existencia.¡Dentro en un mar de lágrimas la despedimos ahora! ¡Descanse en paz esta gran señora del Teatro y la Cultura!", añadió.

Su vida

Delta Soto nació en Santo Domingo, República Dominicana, el 18 de febrero del año 1938. Desde muy joven estudió teatro en la Escuela de Bellas Artes, para luego marchar a la antigua Unión Soviética, a estudiar durante dos años actuación y dirección teatral en el “GITIS” (Instituto Gubernamental de Arte de Moscú).

De regreso al país junto a su esposo, el también teatrista Rafael Villalona (fallecido en 2012), fundan “Nuevo Teatro”, primer grupo de teatro independiente formalmente constituido, surgido mediante un manifiesto hecho público en la Plazoleta de la Atarazana, el 10 de enero del 1969.

Reconociendo la importancia de una comunicación con términos comunes y objetivos concretos, empiezan a difundir el método, no sólo en los ensayos de los montajes y mediante charlas por todo el país, sino que se hizo necesaria la apertura de una Academia Teatral, donde se forjaron nuevos talentos que darían una dimensión más amplia al movimiento teatral dominicano.

Junto a Freddy Ginebra y Rafael Villalona funda Casa de Teatro en 1974, organizando el primer Festival Teatral que inauguró dicha institución. También junto a Rafael Villalona y la profesora Margarita Luna, crean el Centro de la Cultura de Santiago, la plaza cultural más importante hasta la fecha de esa ciudad.

Soto trabajó en la radio, la televisión y el cine, y fue productora de comerciales para cine, radio y televisión. Su voz ha sido escuchada en cientos de comerciales y varios documentales para cine y televisión.

En el ámbito docente fue profesora de teatro para niños y adolescentes y maestra de actuación en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, primada de América.

Como actriz dio vida a muchos personajes (más de 60), entre ellos “Tres Historias para ser Contadas”, “Casa de Muñecas”, “los Amores de Don Perlimplín y la Belisa en su Jardín”, “Marat Sade”, “La Opera de Tres Centavos, “La Noche de los Asesinos”, “El Pagador de Promesas”, “Dos de Sol”, “Un Tranvía llamado Deseo”, “Proceso por la Sombra de un Burro” “Baño de Damas”, “Ópera Merengue”, y “Sobre Locos y Duendes”.

Como activista política de una época convulsionada y llena de ansias por la democracia, participó en el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, desde la época de la clandestinidad.

También fundó junto a otras compañeras la Federación de Mujeres Dominicanas, y participó en la Guerra Patriótica de Abril.

En febrero del 2005 puso en circulación el libro “Vivencias de una Revolucionaria”, publicado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

 

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