TEL AVIV, Israel.- Madonna hizo este jueves bailar sin descanso al mundo terrenal y al celestial al inaugurar en Israel con una potente mezcla de beatitud y provocación "MDNA Tour", la gira mundial más larga de su carrera.

"Ok, Tel Aviv ¿estáis preparados?", lanzó al abarrotado estadio de Ramat Gan para advertir de que tenían por delante dos horas de ritmo ininterrumpido, decorados cambiantes y efectos especiales.

El espectáculo, en el que hizo una larga intervención en favor de la paz en Oriente Medio, comenzó con un gran incensario balanceado por bailarines vestidos de monjes, mientras sonaban rezos en hebreo ante una gran cruz.

"Girl gone wild", "Revolver", Gang Bang"... Madonna fue desgranando sus temas más marchosos, sin olvidar clásicos como "Express yourself" o "Papa don't preach".

A sus 54 años, Madonna protagonizó ante más de 30,000 personas un derroche de energía en el que dos ideas, lo profano y lo divino, y dos religiones, judaísmo y cristianismo, se entrelazaban constantemente en una mezcla de cine, música y coreografía.

Madonna, que en su concierto de 2009 declaró su amor a Israel envuelta en una bandera del país, invitó hoy a 600 pacifistas israelíes y palestinos.

Su siguiente estación será Abu Dhabi. "MDNA" llevará su gira de promoción a una treintena de países, entre ellos España (dos conciertos en Barcelona en junio), México, Colombia, Chile y Brasil, en noviembre y diciembre, hasta concluir a principios de 2013 en Australia, donde lleva veinte años sin actuar.